Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años detenida en Brasil acusada de injuria racial por presuntos gestos discriminatorios, denunció haber sido víctima de maltrato por parte de un policía involucrado en la investigación de su caso. Según relató, el efectivo no solo habría sido violento con ella, sino que también habría puesto trabas en el desarrollo del proceso judicial.
La joven se reunió en las últimas horas con el cónsul argentino en Río de Janeiro, Jorge Enrique Perrén, junto a sus abogados defensores. Tras el encuentro, el funcionario explicó que se trabajó en “pulir la defensa” y recomendó a la familia la contratación de un abogado particular local, ya que contar únicamente con un defensor de oficio podría haber extendido innecesariamente los plazos del expediente.
En declaraciones televisivas, Páez sostuvo que no tuvo intención de discriminar y remarcó: “No tuve intención de ser racista. Soy argentina y abogada”. En ese sentido, explicó que el gesto por el cual fue denunciada respondió a “una reacción emocional” y aseguró que nunca dimensionó la gravedad de las consecuencias que tendría.
La abogada también describió el impacto personal que atravesó tras la acusación. “No pude salir a la calle, viví con miedo de que me hagan algo. Me tuve que mudar muy lejos porque ya se filtraba mi dirección”, afirmó. Si bien aclaró que la mayoría de los policías la trató correctamente, apuntó contra un efectivo en particular: “Hay uno que me hizo padecer. Me violentó de otras formas cuando debería actuar como los demás”.
Además, cuestionó la difusión de campañas contra el racismo que utilizaron su imagen. “No entiendo por qué hicieron un spot con mi imagen. Es una situación muy humillante. Me están usando de ejemplo, no sé por qué conmigo, justo ahora. Me agarraron de punto”, expresó.
Finalmente, Páez manifestó su deseo de regresar al país mientras continúa el proceso judicial en Brasil. “Quiero volver a Argentina y seguir el proceso desde casa”, concluyó.
