Este martes falleció a los 83 años el exmédico de la Policía Bonaerense, Jorge Antonio Bergés, quien cumplía condena a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad. El represor, una pieza fundamental del engranaje delictivo del Circuito Camps, murió bajo el beneficio de la prisión domiciliaria sin haber roto el pacto de silencio sobre el destino de los nietos que aún buscan las Abuelas de Plaza de Mayo.
Bergés fue el responsable de asistir los partos clandestinos en centros de detención del sur del Conurbano, como el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes, donde facilitó la apropiación y el robo de identidad de decenas de recién nacidos.
Crímenes de lesa humanidad y sadismo
Su figura quedó marcada por el testimonio de Adriana Calvo en el Juicio a las Juntas. La sobreviviente relató que tuvo a su hija en un patrullero y que, al llegar al centro clandestino, Bergés la recibió con una brutalidad extrema: le arrancó la placenta de un puñetazo y la obligó a baldear el lugar antes de permitirle sostener a su bebé.
Además de su rol como médico de la tortura, Bergés fue condenado por; apropiación de menores, firmó actas de nacimiento falsas para entregar bebés a matrimonios civiles. también de delitos sexuales y tormentos, ya que sus víctimas lo identificaron reiteradamente en las salas de maternidad clandestinas y finalmente de tráfico de bebés, existen investigaciones posteriores señalaron que el represor continuó con una estructura de tráfico de niños incluso después del fin de la dictadura.
Justicia y pacto de silencio
Tras el desmantelamiento de las leyes de impunidad, Bergés acumuló múltiples sentencias. En 2004 recibió su primera condena por la apropiación de Carmen Gallo Sanz, y en 2012 fue sentenciado a 25 años en el marco del juicio por el Circuito Camps. A pesar de las centenares de acusaciones, el exmédico nunca aportó datos para localizar a los hijos de desaparecidos.
Su muerte genera un fuerte repudio en los organismos de Derechos Humanos. Teresa Laborde Calvo, la hija de Adriana Calvo nacida en cautiverio, expresó en sus redes: “Murió el ‘obstetra del mal’ sin decirnos dónde están los bebés que se robó. Ojalá se pudra en los anales de la historia como la escoria humana que fue”.
