Mientras el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ya puso en marcha las obras en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez con el objetivo de recibir al MotoGP a partir de 2027, el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina continúa siendo una posibilidad lejana, condicionada por múltiples factores económicos, políticos y deportivos.
Los trabajos en el Gálvez buscan adaptar el circuito al Grado I de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), requisito indispensable para albergar a la máxima categoría del automovilismo. Si bien hubo avances y contactos formales, no existen indicios concretos de un retorno de la F1 en el corto plazo.
El principal escollo es el contexto global de la Fórmula 1, que bajo la gestión de Liberty Media se transformó en uno de los espectáculos deportivos más codiciados del mundo. Actualmente hay más de 20 sedes en lista de espera, muchas de ellas con propuestas económicas muy superiores a las que puede ofrecer la Argentina, como el caso de Tailandia, que planea invertir más de 1.200 millones de dólares.
En comparación, la Ciudad de Buenos Aires desembolsará cerca de 50 millones de dólares —a través del Grupo OSD, del ex piloto y empresario mendocino Orlando Terranova— por los derechos de cuatro fechas del MotoGP entre 2027 y 2030. Ese monto, o incluso más, es hoy el piso que se paga por una sola carrera de Fórmula 1.
El escenario se vuelve aún más complejo por el lobby político internacional que rodea la asignación de los Grandes Premios, una decisión que puede generar un impacto económico superior a los 100 millones de dólares para la sede organizadora. A lo largo del año continuarán los contactos con la FIA y con el CEO de la F1, Stefano Domenicali, aunque sin garantías de éxito.
A esto se suma la división interna del automovilismo argentino, marcada por la profunda grieta entre el Automóvil Club Argentino (ACA) y la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC). El TC, la categoría más convocante del país, compite de espaldas al ente reconocido por la FIA, una situación que a nivel internacional genera incomodidad y debilita cualquier candidatura, como si se pretendiera organizar un Mundial de fútbol con una liga paralela fuera del control de la FIFA.
En este contexto, fuentes vinculadas a las gestiones reconocieron que hoy resulta más viable aspirar primero a una fecha del Mundial de Resistencia (WEC), una categoría con menores exigencias de infraestructura, que además podría combinarse con su paso por Brasil para las 6 Horas de San Pablo, en julio.
Respecto a las obras, desde la Ciudad aseguran que el primer tramo estará finalizado a fin de año, lo que representará cerca del 85% del proyecto total. El 15% restante quedará supeditado a una eventual llegada de la Fórmula 1, e incluiría la extensión de la horquilla hacia el sector del kartódromo, mayor espacio para el paddock y áreas VIP.
Las obras, anunciadas por el jefe de Gobierno Jorge Macri y ejecutadas por Autopistas Urbanas (AUSA), comenzaron a mediados de enero con la demolición de los edificios construidos para la última visita de la F1 (1995-1998). En ese sector se levantarán 32 nuevos boxes, edificios técnicos y una torre de control, sobre una superficie superior a los 18.000 metros cuadrados, con más de 12.000 cubiertos.
El proyecto contempla el ensanchamiento de la pista a 12 metros (15 en la recta principal), nuevos sectores con velocidades superiores a los 300 km/h, la renovación de más de 3.000 metros de pianos, sistemas de seguridad, iluminación y señalización actualizados, y una capacidad estimada para 150.000 espectadores.
La inversión total rondará los 150 millones de dólares y el diseño estuvo a cargo del ingeniero alemán Hermann Tilke, responsable de once de los circuitos actuales del calendario de la F1. Sin embargo, su participación no estuvo exenta de polémica: antes del inicio de las obras se cuestionó la desaparición de sectores históricos como la S del Ciervo, la chicana de Ascari, la tribuna 15 de Chevrolet y el Curvón Salotto, además de que el nuevo trazado sea considerado por muchos como un “motódromo”, más apto para motos que para autos.
