En diálogo con InfoStream, el abogado querellante Mariano Gil, representante de la familia de Matías Reynoso, y Cintia Cravero, integrante de la Federación Argentina LGBT, se refirieron al avance de la causa y reiteraron el pedido de que el hecho sea juzgado como un crimen de odio.
Gil explicó que la investigación ya superó la etapa de instrucción, en la que se recolectaron pruebas y se preparó la imputación. Sin embargo, señaló diferencias con el Ministerio Público Fiscal respecto a la calificación legal y la cantidad de responsables. “Nosotros representamos a la familia y sostenemos la coautoría. Entendemos que fueron dos personas las que participaron del hecho”, afirmó.
Según detalló el letrado, el homicidio ocurrió en diciembre de 2022 en un contexto que describió como “casi cinematográfico”. Matías se encontraba en pareja con Iván, un gendarme, y ambos mantenían vínculo previo con uno de los acusados, Marcelo “Pana” Contrera. De acuerdo con la querella, pactaron un encuentro al que también se sumó otra persona, Nelson Castaño, actualmente el único imputado . Durante la reunión, cuando se disponían a mantener relaciones sexuales, Matías recibió una puñalada en el cuello.
Siempre según la reconstrucción presentada por la familia, tras la agresión se produjo una situación violenta en la que intentaron impedir que la víctima fuera trasladada de inmediato al hospital. Matías logró escapar herido y recorrió varias cuadras hasta la Ruta 11, mientras los agresores huían. La querella sostiene que ambos actuaron de manera coordinada, que intentaron borrar rastros y que incluso cambiaron su vestimenta tras el hecho.
Cravero, por su parte, afirmó que desde la Federación consideran que se trató de un ataque motivado por odio hacia la orientación sexual de la víctima. “No hubo robo ni otro móvil. Hubo una puñalada directa, en un contexto de extrema vulnerabilidad. Para nosotros es un crimen de odio”, expresó. Además, advirtió sobre los riesgos que enfrentan integrantes del colectivo LGBT+ en encuentros pactados a través de aplicaciones y remarcó que “no es un caso aislado”.
Tanto la querella como la organización señalaron que la legislación argentina contempla la figura de crimen de odio y pidieron que se aplique en este caso. “Pedimos el cambio de calificativa y que se juzgue la participación de ambos como coautores, con el agravante de alevosía”, sostuvo Gil.
Finalmente, Cravero subrayó la necesidad de reforzar la educación en derechos humanos y el respeto a las identidades desde edades tempranas, como herramienta para prevenir hechos de violencia y construir una sociedad más igualitaria.
