Máxima tensión: la CGT adelanta su reunión y define un paro general contra la reforma laboral de Milei

La Confederación General del Trabajo (CGT) decidió acelerar los tiempos. En un giro de estrategia provocado por la presión de los sectores más duros y la inminencia del debate legislativo, el triunvirato compuesto por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo adelantó para este lunes a las 16:00 la reunión del Consejo Directivo. El objetivo es único: debatir un paro general de 24 horas para el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral de Javier Milei.

La urgencia responde a los movimientos en el Congreso. Si bien los feriados complican la logística de los legisladores, el oficialismo intenta sesionar este jueves 19. Ante la posibilidad de quedar “descolocados” frente a un plan de lucha que ya se gestaba en las bases, la cúpula cegetista decidió tomar las riendas de la protesta. “El triunvirato se dio cuenta de que por abajo se estaba planificando un cese de actividades y, si no lo impulsaban ellos, perdían el control de la calle”, confiaron fuentes sindicales.

Los puntos de conflicto: el “artículo Sturzenegger”

Aunque la CGT logró blindar la caja de las obras sociales y las cuotas solidarias, hay puntos de la reforma que consideran inconstitucionales y “regresivos”:

Licencias por accidente: El foco está puesto en un cambio que reduce el salario al 50% o 75% si el trabajador se accidenta en una actividad ajena al trabajo (como jugar al fútbol). El ministro Federico Sturzenegger defendió la medida argumentando que busca reducir licencias “eternas”.

Derechos colectivos: La central obrera rechaza la limitación de las asambleas sindicales y la regulación estricta del derecho a huelga en servicios esenciales.

Indemnizaciones y vacantes: Advierten que el proyecto vulnera los principios de “progresividad y no regresión” de la OIT.

El sector dialoguista de la CGT todavía guarda una mínima esperanza de que el proyecto vuelva al Senado si logran convencer a bloques aliados (como el PRO o partidos provinciales) de introducir cambios de último momento, especialmente en lo referido al pago de sueldos mediante billeteras digitales.

Sin embargo, el clima externo es de confrontación total. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) —que agrupa a la UOM, ATE y las CTA— ya lanzó su propio paro con movilización. Dirigentes como Rodolfo Aguiar (ATE) han llamado a construir un clima de “mayor hostilidad” para los diputados, una postura que incomoda a la conducción de la CGT, que busca evitar nuevos incidentes violentos como los registrados recientemente frente al Congreso.

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