Este 18 de febrero, la Iglesia Católica celebró el inicio de la Cuaresma con el tradicional Miércoles de Ceniza, un momento de reflexión, penitencia y preparación espiritual para la Semana Santa. En diversos puntos de la ciudad, especialmente en parroquias, santuarios, conventos y capillas, se oficiaron misas a diferentes horarios para facilitar la participación de los fieles en esta jornada tan significativa del calendario litúrgico.
En la Catedral Basílica, el ambiente fue especialmente emotivo, con una gran asistencia de personas que llegaron desde distintos barrios de la ciudad para participar de la ceremonia. Durante la tarde, la iglesia se llenó de fieles que se acercaron para recibir la ceniza, símbolo de humildad y arrepentimiento, en el inicio de este tiempo litúrgico.

Los fieles, tanto jóvenes como adultos, se unieron en oración y reflexión mientras el sacerdote les imponía la ceniza en la frente, acompañado de las palabras: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”. Esta ceremonia, que también marca el comienzo de un tiempo de ayuno y sacrificio, fue una muestra de la devoción de la comunidad católica local.

El Miércoles de Ceniza dio así inicio a un período de Cuaresma, que se extenderá hasta la celebración de Semana Santa, invitando a los fieles a profundizar en su vida espiritual, la conversión y la renovación interior.
