Este viernes, trabajadores de FATE realizaron una asamblea dentro del predio industrial y resolvieron continuar con la toma de la planta ante la falta de reapertura y definiciones sobre la continuidad laboral.
El reclamo se da luego del acatamiento a la conciliación obligatoria, en un contexto de fuerte incertidumbre. Operarios que debían reincorporarse tras el receso de vacaciones se presentaron en sus puestos, pero se encontraron con la fábrica cerrada y sin posibilidad de ingresar.
La situación fue confirmada por Alejandro Crespo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), quien explicó que, si bien una parte del personal continúa bajo el esquema de vacaciones vigente, todos los trabajadores convocados para retomar tareas asistieron con normalidad.
“Los compañeros que tenían que presentarse a trabajar hoy vinieron todos. No hubo ausentismo y lo que encontraron es un candado”, sostuvo el dirigente sindical.
Durante la asamblea, los empleados denunciaron que la planta permanece cerrada y reclamaron la apertura inmediata del establecimiento. Además, exigieron una propuesta concreta que garantice la continuidad laboral en medio de la crisis.
Crespo advirtió que el conflicto no solo afecta a los cerca de mil trabajadores directos, sino también a las familias del barrio y a la cadena productiva vinculada al funcionamiento de la fábrica. En ese sentido, subrayó que se trata de una empresa con 80 años de trayectoria y capacidad productiva consolidada.
El dirigente también cuestionó la situación financiera expuesta por la compañía en balances anteriores. Según señaló, en informes previos la firma registró ganancias netas por 190 millones de dólares, cifra que —afirmó— fue considerada “pequeña” por la empresa.
“Lo que buscamos es que se brinde una solución definitiva. Un plan de producción para que podamos seguir adelante”, expresó Crespo, quien insistió en la necesidad de una propuesta clara que garantice la estabilidad de los puestos de trabajo.
Mientras tanto, la toma continúa y el conflicto permanece abierto, a la espera de una definición que permita destrabar la crisis y restablecer la actividad en la planta.
