La Cámara de Diputados aprobó recientemente el proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo, que ya contaba con media sanción del Senado, pero que regresará a la Cámara Alta debido a algunas modificaciones introducidas. Esta reforma, que incluye más de 200 artículos, abarca varios aspectos clave del sistema laboral, tributario y judicial, y tiene como objetivo la formalización del empleo, la reducción de la litigiosidad y la creación de incentivos fiscales para medianas inversiones.
Cambios en la Ley de Contrato de Trabajo
Uno de los cambios más destacados de la reforma es la introducción del concepto de “salario dinámico”, que podrá acordarse a través de convenios colectivos o incluso por decisión del empleador, permitiendo pagos por mérito o productividad. En cuanto a los salarios, la reforma establece que estos deberán ser abonados exclusivamente a través de entidades bancarias, excluyendo las billeteras virtuales.
En el ámbito de las indemnizaciones por despido, se modifica la base de cálculo. A partir de ahora, conceptos como aguinaldo, vacaciones, propinas o premios quedarán fuera del cálculo de la indemnización, y se fija un tope salarial equivalente a tres veces el promedio mensual del convenio aplicable. Además, las indemnizaciones se actualizarán por inflación más un 3% anual y podrán pagarse en hasta seis cuotas en grandes empresas y hasta doce cuotas en pymes.
Otra novedad importante es la creación de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), que serán financiados con un porcentaje de las contribuciones patronales (1% para grandes empresas y 2,5% para pymes) y administrados por la Comisión Nacional de Valores.
Jornada Laboral y Banco de Horas
El proyecto también establece modificaciones en la jornada laboral, habilitando su extensión de 8 a 12 horas diarias, siempre y cuando haya un descanso mínimo de 12 horas entre jornadas. Además, se introduce el banco de horas, que permitirá a los empleadores compensar las horas extra con días de descanso, en lugar de tener que pagarlas.
Modificaciones en el Derecho de Huelga y Estatutos Profesionales
Uno de los puntos más controversiales de la reforma es el establecimiento de porcentajes mínimos de funcionamiento durante las huelgas. En los servicios esenciales, deberá mantenerse el 75% de los trabajadores, mientras que en las actividades consideradas “trascendentales” se requerirá un 50% de operatividad. Además, se amplía la lista de servicios alcanzados y se impone la autorización previa del empleador para realizar asambleas en horario laboral.
Por otro lado, se derogarán estatutos profesionales como los de viajantes de comercio, peluqueros, choferes particulares y operadores de radio. El estatuto del periodista quedará sin efecto a partir de 2027, y se creará la figura de repartidor independiente para los trabajadores de plataformas digitales, estableciendo que el vínculo no será considerado una relación laboral, sino un contrato de servicios.
Formalización y Blanqueo Laboral
En cuanto a la formalización del empleo, se crea el Programa de Promoción del Empleo Registrado (PER), que permitirá regularizar a los trabajadores no registrados, ofreciendo una condonación de hasta el 70% de las deudas por aportes y contribuciones, además de la extinción de acciones penales. También se establece el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que ofrece una reducción de contribuciones patronales (8%) por cada nuevo trabajador contratado durante un año.
Cambios en la Justicia Laboral
La reforma introduce modificaciones con el objetivo de reducir la litigiosidad en el ámbito laboral. Una de las principales novedades es que los acuerdos homologados ante la autoridad laboral tendrán carácter de sentencia firme. También se fijan topes a honorarios y costas judiciales, que no podrán superar el 25% del monto de la sentencia.
Además, se prevé el traspaso progresivo de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, con la transferencia de recursos y competencias.
Reforma Tributaria e Incentivos a Inversiones
En el ámbito tributario, la reforma incluye medidas como la exención de IVA para la energía eléctrica utilizada en riego agroindustrial y la eliminación de impuestos internos a productos electrónicos y bienes suntuarios. También se prevé la eliminación del fondo que financia al INCAA a partir de 2028.
Finalmente, el proyecto crea el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), que contempla amortización acelerada en Ganancias y devolución anticipada de IVA para inversiones productivas que oscilen entre 150.000 y 9 millones de dólares.
En Espera del Senado
Con estas modificaciones, la reforma laboral avanza en el Congreso con un amplio alcance sobre el sistema laboral, tributario y judicial. Ahora, el proyecto regresa al Senado para su aprobación definitiva, donde se espera que se confirme su implementación, marcando un antes y un después en las relaciones laborales en el país.
Este proyecto refleja una serie de cambios profundos en el esquema laboral argentino, buscando una mayor flexibilidad, reducción de la litigiosidad y la creación de incentivos fiscales que fomenten la inversión y la formalización del empleo. Sin embargo, su implementación será clave para determinar si realmente cumple con los objetivos planteados.
