Luego de las denuncias dadas a conocer públicamente, Pablo Aliaga, referente de Aliaga Automotores S.A., estuvo en el piso de La Mañana de Info para responder a los cuestionamientos.
“Formalmente no hemos recibido nada, nos enteramos por el diario”, comenzó diciendo. Y agregó: “No es correcto, falta a la verdad”.
El caso del vecino de Añatuya
En relación a la denuncia de un vecino de Añatuya, quien sostuvo que el vehículo dejó de funcionar horas después de la compra, Aliaga fue categórico: “¿Horas después? Anduvo 1.700 kilómetros”.
Según explicó, el cliente adquirió el vehículo, lo utilizó y luego informó que el aire acondicionado dejó de funcionar. “Pasó por la agencia para que veamos el tema del aire. Es un taller externo, nos dieron turno para un martes y el señor no vino. Nos dijo que en Añatuya estaba lloviendo”, relató.
Además, aseguró que el cliente dejó el auto sin llave en la vereda y que luego manifestó su intención de cambiar la unidad. “El viernes hicimos una exposición. No mentimos, no engañamos, damos garantías escritas. Es un auto usado. Hace 51 años que vendemos en Santiago, por eso nos duele esto que se dice”, enfatizó.
Aliaga sostuvo que intentaron comunicarse en reiteradas oportunidades con el denunciante. “Lo llamamos innumerables veces, le escribimos por WhatsApp y Facebook para preguntarle qué quería hacer con el auto y no nos respondió. Me parece que hasta nos están tratando de hacer algo a nosotros que no corresponde”, expresó.
La denuncia del policía
Respecto al segundo caso, vinculado a un funcionario policial, indicó que tampoco fue notificado formalmente. “No recibí denuncia. Llegada la denuncia intervendré y le contestaremos”, afirmó.
Señaló además que el cliente solicitó intervención ante la Cámara de Comercio y Defensa del Consumidor. “No le dieron lugar porque no corresponde. Nosotros damos por escrito las condiciones de garantía: tres meses. Si te pasa algo, lo atendemos”.
Según explicó, el comprador gestionó un crédito prendario y habría manifestado que el vehículo sería destinado a trabajar como Uber. “Perdió plata y quiere que la agencia le pague por el tiempo que el auto estuvo en reparación”, indicó. Y agregó: “Los bancos y financieras no dan créditos para taxi o Uber porque saben la exigencia que tiene el auto. Los créditos prendarios están garantizados con el mismo vehículo”.
Aliaga fue más allá y sostuvo: “Nos mintió a nosotros y a la financiera. Quiere sacar ventaja. Nosotros no lo engañamos ni mentimos”.
Finalmente, el empresario defendió el servicio de la firma y aseguró que buscan dar respuesta ante cada inconveniente. “Hay veces que cuando las reparaciones son largas hasta prestamos un vehículo. Queremos atender bien. Son autos y se rompen. Te puede gustar nuestro servicio o no”, concluyó.
