Una escapada familiar al exterior terminó mal para una familia oriunda de Las Termas de Río Hondo, cuyos integrantes vivieron momentos de desconcierto en Río de Janeiro luego de que delincuentes sustrajeran el automóvil con el que habían viajado.
El episodio ocurrió mientras realizaban una excursión. Al regresar al edificio donde se hospedaban, el lugar en el que habían dejado estacionado su Volkswagen Suran 2016 estaba vacío. No hubo vidrios rotos, ni testigos, ni registros fílmicos que permitieran reconstruir lo sucedido. Esto le sucedió a Facundo Santillán, junto a su esposa Karina Herrera, su hija Zoe y el novio de ella, Ismael.

A partir de ese momento, el plan de descanso quedó en segundo plano. Entre trámites policiales y consultas en el consulado argentino, la familia intentó obtener algún tipo de respuesta formal. Sin embargo, según relataron, la situación avanzó sin novedades concretas sobre el paradero del rodado.
Sin movilidad propia, el regreso se transformó en una logística un tanto forzada. Contó la familia al medio Río Hondo News, que utilizaron transporte público para trasladarse hasta Camboriú y desde allí contrataron un servicio que los llevó nuevamente a Santiago del Estero. En el camino, debieron resignar parte de su equipaje por limitaciones de traslado.
Más allá de la pérdida material, destacaron que el hecho ocurrió cuando no estaban presentes, lo que evitó consecuencias mayores. Aun así, la experiencia dejó un sabor amargo en un viaje que había sido planificado como un momento de descanso de verano.
