Carlos Tevez, el socio de Macri e ídolo de Boca que también “dejó de existir el 9/12/18”

Por el Tribunero

“Cambiaría todos mis títulos por esta Libertadores”. La frase de Carlos Tevez en la previa de la final de 2018 quedó grabada a fuego. No era cualquier partido: era la final ante River, nada menos que en Madrid. Y sí, la cambió… pero por una derrota histórica. Desde entonces, para muchos hinchas, el 9/12/18 marcó un antes y un después. O como chicanean del otro lado: “murió en Madrid”.

Tevez había ganado todo, hasta la Champions League. Pero el partido más importante de la historia de Boca lo encontró lejos de su mejor versión. Volvió de China —en una salida que muchos entendieron más como negocio que como desafío deportivo— y desacomodó un equipo que funcionaba. Guillermo Barros Schelotto tenía aceitado un tridente con Centurión, Benedetto y Pavón, pero la presión dirigencial de Daniel Angelici para que el Apache jugara terminó rompiendo el equilibrio. La famosa Séptima quedó en promesa.

En la final jugó apenas unos minutos y no gravitó. Fue una imagen repetida: también había quedado marcado en otras derrotas clave, como aquella final en Mendoza ante River o la expulsión infantil tras el festejo de la “Gallinita” que lo dejó afuera de parte de la definición ante Once Caldas. Siempre al borde, siempre en el centro de la escena, pero no siempre a la altura.

Se retiró de Boca con una despedida tibia. Fue ídolo, sí, pero en la mesa grande la comparación pesa. Arriba está Juan Román Riquelme, figura excluyente en la historia xeneize; al lado, nombres como Guillermo y Palermo. Ellos no quedaron asociados a derrotas traumáticas frente al clásico rival. Y no, el 4-2 en el Monumental no alcanza para equilibrar la balanza.

Pero la historia de Tevez no se limita al césped. También quedó vinculado a la política y a los negocios. En 2019 se conoció que había sido socio de la familia de Mauricio Macri en el polémico negocio de los parques eólicos, una operación investigada en la Justicia por supuestas negociaciones incompatibles y defraudación a la administración pública. La causa, que incluyó documentación presentada ante la IGJ tras intimaciones judiciales, quedó en manos del juez federal Marcelo Martínez De Giorgi y se originó por una denuncia del entonces diputado Rodolfo Tailhade. No fue un detalle menor: el ídolo popular aparecía asociado al círculo más íntimo del poder político de turno.

A eso se sumaron otras denuncias públicas y cuestionamientos judiciales vinculados a presuntas maniobras de lavado y estructuras societarias en el exterior, temas que siempre rodearon su patrimonio millonario y que alimentaron la polémica sobre su perfil empresario. Nada de eso afectó su idolatría en ciertos sectores, pero sí complejizó la figura del “jugador del pueblo”.

Hoy, como entrenador de Talleres, vuelve a escena en Santiago del Estero para enfrentar a Central Córdoba. Una provincia que siempre lo recibió con respeto. Habrá que ver qué versión de Tevez aparece: si el técnico que busca reinventarse o el personaje que nunca termina de despegarse de sus contradicciones. Porque si algo dejó en claro su carrera es que el relato épico no siempre coincide con los hechos.

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