El Gobierno nacional cerró este viernes 27 de febrero de 2026 su mejor jornada parlamentaria desde el inicio de la gestión. En una sesión maratónica que se extendió hasta altas horas de la noche, el Senado de la Nación convirtió en ley la Reforma Laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, dándole al presidente Javier Milei las herramientas que consideraba fundamentales para su programa de gobierno.
La votación de la modernización laboral arrojó 42 votos positivos, 28 negativos y 2 abstenciones. El oficialismo logró imponerse gracias al apoyo de sus aliados habituales, aceptando las modificaciones que habían llegado desde la Cámara de Diputados.
El debate final estuvo marcado por visiones diametralmente opuestas sobre el futuro del empleo en Argentina. La senadora oficialista Patricia Bullrich defendió la norma asegurando que “el sistema actual hace que nadie contrate a nadie” y que la flexibilización permitirá que haya “menos gente fuera del sistema”. “Hoy tenemos trabajadores más libres”, sentenció Bullrich.
Desde la vereda de enfrente, la oposición peronista fue lapidaria. La senadora Ana Marks calificó la reforma como “esclavista” y aseguró que “lejos de modernizar, nos vuelve al 1800”. Por su parte, la riojana Florencia López acusó al Ejecutivo de usar la excusa de la creación de empleo para “eliminar todos y cada uno de los derechos laborales”.
Uno de los momentos de mayor tensión lo protagonizó el jefe del bloque Justicialista, José Mayans. En un discurso encendido, el formoseño tildó la reforma de “ley repugnantemente gorila” y denunció que fue redactada por “estudios de abogados de empresarios”.
Mayans advirtió que el nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL) es un “robo a cara descubierta” a los jubilados y vaticinó que la ley terminará siendo dirimida en los tribunales: “Es abiertamente inconstitucional y vulnera el artículo 14 bis”.
Cruces internos: Villarruel vs. Márquez
La jornada no estuvo exenta de roces dentro del propio oficialismo. La vicepresidenta Victoria Villarruel protagonizó un escandaloso cruce con la senadora libertaria Nadia Márquez.
El conflicto se desató cuando Villarruel le prohibió a Márquez el ingreso de un colaborador al recinto, recordándole que debía ubicarse. La senadora neuquina reaccionó a los gritos calificando a la vicepresidenta de “mentirosa”, a lo que Villarruel respondió secamente: “Senadora, ubíquese”. El cruce obligó a interrumpir momentáneamente el discurso del senador Mariano Recalde.
Con la sanción de estas leyes, el oficialismo desactiva las sesiones extraordinarias con un pleno de victorias, mientras la oposición se prepara para trasladar la batalla al terreno judicial y las calles.
