La derrota frente a Club Atlético Lanús en la final de la Recopa Sudamericana dejó secuelas profundas en Clube de Regatas do Flamengo. La caída en el Maracaná no solo significó la pérdida de un título internacional, sino que desató una ola de malestar que rápidamente se trasladó a las puertas del predio de entrenamiento.
En el regreso a las prácticas, cerca de 50 simpatizantes se congregaron en el ingreso del Ninho do Urubu para expresar su descontento. Con banderas y mensajes directos, apuntaron contra jugadores, dirigentes y el cuerpo técnico. “¡El sueldo al día, las trompadas en falta!”, “¡Dirigencia amateur!” y cuestionamientos al director deportivo José Boto y al entrenador fueron algunas de las frases que se pudieron leer.
La situación se tensó aún más cuando el colombiano Jorge Carrascal arribó en su vehículo y recibió los reclamos más fuertes por parte de los hinchas. Desde el club solicitaron presencia policial para prevenir incidentes y, finalmente, la protesta no pasó a mayores.
El clima enrarecido también se siente puertas adentro. Según informó el medio brasileño Ge Globo, las declaraciones del entrenador Filipe Luís tras la derrota —cuando afirmó que su equipo “jugó un gran partido”— no fueron bien recibidas por parte del plantel. Algunos futbolistas cuestionan ciertos métodos de trabajo, especialmente la decisión de confirmar la formación titular a último momento. Frente al Granate, los jugadores se habrían enterado del equipo minutos antes de salir a realizar la entrada en calor.
Además, trascendió que el DT mantiene un diálogo más fluido con referentes como Giorgian De Arrascaeta, Bruno Henrique y otros experimentados del plantel, una situación que no conformaría al resto del grupo.
Pese a las versiones de diferencias con el presidente Luiz Eduardo Baptista y al descontento general, Filipe Luís seguiría en el cargo. Tiene contrato vigente hasta el 31 de diciembre de 2027 y, por el momento, la dirigencia no evalúa un cambio de rumbo.
En lo inmediato, Flamengo buscará dar vuelta la página el lunes 2 de marzo, cuando dispute la revancha de semifinales del Campeonato Carioca frente a Madureira Esporte Clube, serie que lidera 3-0 tras la ida. Será una prueba clave para intentar calmar las aguas en un momento de máxima tensión.
