El escenario internacional entró en una fase de confusión extrema tras los masivos bombardeos en territorio persa. A pesar de que Donald Trump anunció con contundencia la muerte del ayatolá Ali Jamenei, calificándolo como un “acto de justicia”, el régimen de Teherán salió a desmentir categóricamente estas afirmaciones.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, brindó una entrevista a ABC News Live donde aseguró que la máxima autoridad del país y el presidente Masoud Pezeshkian se encuentran en buen estado de salud.
Baghaei minimizó el impacto de la ofensiva aérea, afirmando que el sistema iraní no depende de un solo individuo: “Nuestro sistema está arraigado en nuestra identidad. Todo se está haciendo de acuerdo con nuestros planes y nuestras fuerzas armadas están llevando a cabo acciones defensivas contra este acto de agresión”, señaló el portavoz según reportó la Agencia Noticias Argentinas.
Trump e Israel: “Tenemos pruebas”
Del otro lado, la Casa Blanca y el gobierno de Benjamín Netanyahu mantienen su versión original. Trump aseguró en sus redes que Jamenei no pudo evadir la inteligencia “altamente sofisticada” de Estados Unidos.
A esto se suman los reportes de medios israelíes que, citando a altos funcionarios de inteligencia, aseguran poseer pruebas fehacientes y autenticadas que confirman que el Líder Supremo murió en los ataques coordinados. Según la versión de Jerusalén, no solo Jamenei habría caído, sino también una parte importante de la cúpula militar iraní.
Este cruce de versiones ocurre en un momento de máxima tensión, con ataques que se han prolongado durante todo el día. Mientras Irán intenta mostrar normalidad institucional, las potencias occidentales insisten en que el golpe ha sido letal.
