Una mujer entregó el dinero en la Comisaría Comunitaria 29 de Quimilí. La Policía había detectado inconsistencias en la denuncia del chofer del rodado pesado y tras las averiguaciones de estilo, éste terminó por confesar una maniobra delictiva, razón por la cual quedó alojado en sede policial. El transporte y el efectivo están en calidad de secuestro preventivo a disposición de la Justicia.
La investigación sobre un presunto asalto en el departamento Moreno dio un giro definitivo con la recuperación de $21.140.000, dinero que fue entregado voluntariamente por una joven de 33 años.
Precisamente, tras la detención de un camionero que, según determinaron las investigaciones policiales, fingió el asalto en complicidad con un allegado para quedarse con la recaudación de la empresa para la cual trabajaba.
El procedimiento policial que desmenuzó la versión falsa, sumó un capítulo clave a las 3 de la mañana de este jueves cuando una mujer con residencia en la localidad de Sevil Pozo, departamento Cruz Alta, de la provincia de Tucumán, se presentó en la comisaría y entregó una caja con la suma millonaria.
La mujer manifestó que el dinero le había sido dejado en posesión por un familiar del camionero involucrado y detenido por el hecho denunciado en las últimas horas. Por tal motivo, la justicia ordenó recibir una declaración testimonial de la mujer que restituyó los fondos y labrar el acta de entrega voluntaria.
Cabe mencionar que el caso se originó cuando el conductor arribó al hospital de Quimilí con cortes en su cuerpo, alegando haber sido víctima de un robo. No obstante, la División Robo y Hurto de la Policía de la Provincia detectó contradicciones en su versión.
Posteriormente, las pericias y averiguaciones del caso permitieron establecer que el chofer habría entregado el efectivo a un cómplice en territorio tucumano alrededor de las 7 de la mañana del día del supuesto asalto.
Ante las pruebas reunidas, la fiscal interviniente dispuso la aprehensión inmediata del transportista y la recaratulación de la causa, la cual cerró el círculo virtuoso de la investigación con la recuperación del dinero y su posterior entrega a su legítimo propietario.
