A 20 días del esperado cruce entre la Selección Argentina de Fútbol y la Selección de fútbol de España, la incertidumbre por la sede de la Finalissima parece comenzar a disiparse. Tras la reciente desescalada del conflicto en Medio Oriente, Doha, en Qatar, vuelve a posicionarse como el escenario principal para el duelo entre el campeón de América y el campeón de Europa.
En las últimas horas, Irán confirmó que no bombardeará a países vecinos de la región, lo que permitió que Qatar retome su actividad habitual. Con la reapertura del espacio aéreo comercial, comenzaron a despegar nuevamente vuelos internacionales, entre ellos algunos con destino a Madrid, mientras que la actividad deportiva también empieza a normalizarse.
De hecho, la federación local confirmó que el próximo jueves volverá a disputarse el campeonato de Primera División, señal clara de que la situación en el país ha recuperado estabilidad. En ese contexto, Qatar mantiene firme su intención de albergar la Finalissima, cuyo duelo tendría lugar en el estadio Estadio Lusail, con entradas ya agotadas y ambas selecciones con sus agendas programadas en Medio Oriente.
Además del cruce entre los campeones continentales, la “Scaloneta”, dirigida por Lionel Scaloni, tiene previsto disputar un amistoso frente a Selección de fútbol de Qatar el 31 de marzo. Por su parte, el combinado español jugará un partido preparatorio ante Selección de fútbol de Egipto el 30 de marzo en Emiratos Árabes Unidos.
De todos modos, la decisión final aún no está completamente cerrada. En las próximas reuniones entre CONMEBOL y UEFA podría ratificarse definitivamente a Doha como sede o, en caso de un cambio de última hora, trasladar el partido a Europa.
En ese escenario alternativo aparecen como principales candidatos el Estadio Olímpico de Londres, en Londres, y el Estadio Olímpico de Roma, en Roma. Mientras tanto, el mundo del fútbol sigue de cerca la evolución de la situación, con la expectativa de que el esperado duelo entre Argentina y España se dispute finalmente en suelo qatarí.
