Nahuel Gallo llevó a su hijo al jardín tras 448 días de cautiverio

A poco más de diez días de haber recuperado su libertad, el gendarme Nahuel Gallo comenzó a reconstruir la vida familiar que el conflicto y la distancia le habían arrebatado. Este miércoles, el agente cambió el uniforme por su ropa de civil y una mochila escolar para acompañar hacia el jardín de infantes a su hijo, Víctor.

La emotiva secuencia fue compartida por su esposa, María Alexandra Gómez, quien a través de sus redes sociales reflejó la magnitud de un gesto que, para cualquier otro padre, sería rutinario, pero que para ellos representa el fin de una pesadilla de 448 días.

El regreso a la normalidad no estuvo exento de los desafíos propios de la infancia. Según relató Gómez en su cuenta de X (antes Twitter), el pequeño Víctor se resistía a quedar en el aula y abandonar a sus padres.

Hubo “abrazos extra” y gestos de “yo de aquí no me separo”, evidenciando la necesidad de recuperar el tiempo perdido con Nahuel. La familia describió este momento como el inicio de un proceso de adaptación donde ambos, padre e hijo, están aprendiendo a conocerse nuevamente en el día a día.

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