La situación en el barrio Salta Prolongación continúa siendo crítica a raíz de la crecida del Río Dulce, que provocó el ingreso de agua en varias viviendas y obligó a numerosas familias a sacar sus pertenencias o buscar resguardo en casas de vecinos y familiares.
En ese contexto, una vecina relató a Info del Estero el difícil momento que atraviesan los habitantes del sector, donde muchas casas ya se encuentran anegadas y otras continúan amenazadas por el avance del agua.
“Yo ya he pasado por esto y nadie vino a ayudarnos”, expresó Mariana, quien decidió abrir su vivienda para colaborar con otras familias del barrio que ya no pueden permanecer en sus casas; y recordó lo sucedido en el 2017.

La mujer explicó que varios vecinos comenzaron a trasladar muebles, electrodomésticos y ropa hacia lugares más seguros para evitar que se arruinen. Sin embargo, no todos lograron sacar sus pertenencias a tiempo.
Según contó, algunas familias debieron pagar camionetas particulares para mover sus cosas, con costos que van desde los 30 hasta los 40 mil pesos.
Mientras tanto, muchos vecinos continúan en el barrio intentando proteger sus hogares. En algunos casos, prefieren no abandonar las viviendas por temor a robos, especialmente porque en varias casas ya se interrumpió el suministro eléctrico.
