En medio de la angustia que viven muchas familias del barrio Salta Prolongación por las inundaciones provocadas por la crecida del río Dulce, un grupo de amigos decidió transformar su pasión por los autos en una verdadera cadena de solidaridad. Integrantes del club FanaFalcon Santiago del Estero recolectaron donaciones y recorrieron casa por casa para acercar ayuda a los vecinos damnificados.
La iniciativa fue impulsada junto al Club de Coleccionistas y Recolectores y la Escuela N°1149 “Gendarmería Nacional Argentina”, desde donde coordinaron la distribución de la ayuda para que llegue directamente a quienes más lo necesitan.
“Hoy desde el Club FanaFalcon salimos a dar una mano donde más se necesitaba”, publicaron en sus redes sociales, donde compartieron imágenes de la jornada solidaria. “Recorrimos casa por casa en el barrio Salta Prolongación acercando ayuda a las familias damnificadas. Fue una jornada de solidaridad, compromiso y trabajo en equipo”, expresaron, agradeciendo también a todos los que colaboraron con donaciones.

En diálogo con Omi Estanciero en La Mañana de Info, César Cáceres, uno de los referentes del club, contó que la solidaridad forma parte del ADN del grupo desde su creación.
“El club Falcon nació en Santiago del Estero el 11 de marzo de 2014. Nuestro eslogan es Falcon, pero más que el Falcon hacemos hincapié en fuertes campañas solidarias”, explicó.
Según relató, desde hace más de una década realizan acciones solidarias, muchas veces en silencio, principalmente en escuelas rurales del interior profundo de la provincia. “Hace once años que hacemos campañas solidarias. A veces no son muy conocidas públicamente, pero siempre estamos trabajando, sobre todo con escuelas rurales que están monte adentro”, señaló.
Para esta campaña, el grupo organizó previamente un relevamiento de necesidades y trabajó de manera coordinada con la directora de la escuela del barrio. “Dividimos a los chicos para recorrer el lugar y ver qué necesitaban las familias. Coordinamos con la parte educativa porque ellos conocen cada hogar y cada familia. Así nos aseguramos de que todo lo que se dona llegue realmente a destino”, explicó.
La respuesta solidaria fue grande. Vecinos, comercios y colaboradores acercaron ropa, calzado, alimentos, agua, artículos de limpieza y hasta útiles escolares.
“Vinimos desde las siete y media de la mañana y trabajamos hasta las cuatro de la tarde. Organizamos los vehículos, los Falcon, camionetas y otros transportes para poder recorrer todo el barrio”, contó Cáceres.

Una de las características del grupo es que documentan cada entrega, no para figurar —aclaró— sino para garantizar transparencia. “Los chicos del club sacan fotos y videos para que la gente que dona vea que todo se entrega. Las bolsas están rotuladas, con ropa para adultos, niños, familias. Todo está identificado para que llegue a quien corresponde”, explicó.
Además, destacó que aún quedan donaciones para seguir ayudando a otras familias que lo necesiten y recordó que el trabajo solidario se realiza junto a distintos clubes y agrupaciones de la provincia.
“No somos egocéntricos. Trabajamos junto con otros clubes y grupos de Santiago porque cuando pasan estas cosas, cuanto más unidos estemos, mejor le va a ir a la ciudad”, sostuvo.
Quienes quieran colaborar o acercar donaciones pueden contactarse con el club a través de sus redes sociales, desde donde continúan organizando nuevas acciones solidarias para acompañar a las familias que atraviesan este difícil momento.
