Trump sobre la crisis en la isla: “Tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera”

En una jornada marcada por el colapso energético total en la isla caribeña, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escaló la tensión diplomática con declaraciones vertidas desde el Salón Oval. El mandatario afirmó que sería un “gran honor” para él concretar una intervención en Cuba, utilizando un lenguaje que osciló entre la asistencia política y la toma directa del territorio.

“Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera. Quiero decir liberarla, o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella; es una nación muy debilitada ahora mismo”, declaró Trump ante la prensa. Estas palabras se producen tras meses de un severo bloqueo petrolero impulsado por Washington, que ha estrangulado el suministro de crudo tras la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela a principios de este año.

Las afirmaciones de Trump coinciden con el sexto apagón nacional total que sufre Cuba en los últimos 18 meses. La desconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ha dejado a oscuras a cerca de 10 millones de personas, en un contexto donde, el bloqueo es total, desde febrero, EE. UU. ha bloqueado activamente los tanqueros con destino a la isla, amenazando con aranceles a empresas como la mexicana Pemex. La infraestructura en ruinas, con 9 de las 16 termoeléctricas fuera de servicio, el régimen de Miguel Díaz-Canel opera con niveles mínimos de energía solar y gas y la presión por el cambio de régimen, los informes de inteligencia sugieren que Washington ha fijado el fin de 2026 como fecha límite para un cambio de gobierno en La Habana, exigiendo “un trato antes de que sea demasiado tarde”.

A pesar de que el gobierno cubano reconoció la existencia de diálogos bilaterales —facilitados en parte por la mediación del Vaticano—, las declaraciones de Trump sugieren que la diplomacia está supeditada a una capitulación total. Mientras la isla intenta restablecer el servicio eléctrico mediante protocolos de emergencia, el malestar social crece ante la falta de alimentos, transporte y servicios básicos.

Analistas internacionales advierten que la retórica de Trump busca capitalizar la extrema vulnerabilidad de la isla para forzar un desenlace histórico antes de las elecciones de medio término. Por ahora, Cuba permanece en tinieblas, atrapada entre una infraestructura que ya no responde y una presión externa que, en palabras del propio Trump, busca “hacer lo que quiera” con el destino de la nación caribeña.

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