La Selección de España volvió a quedar en el centro de la polémica tras cancelar su amistoso frente a Egipto debido a problemas logísticos que impidieron garantizar la presencia completa del plantel.
El encuentro, que estaba programado en el calendario internacional, debió ser suspendido luego de que la delegación española no lograra resolver a tiempo una serie de inconvenientes administrativos vinculados a la tramitación de visas para varios futbolistas.
Ante este escenario, desde la “Roja” consideraron que no estaban dadas las condiciones necesarias para disputar el partido con normalidad, por lo que optaron por darlo de baja, generando sorpresa en la organización del evento.
Este episodio se suma a un contexto reciente de tensiones en el plano internacional. España ya había sido protagonista en la suspensión de la Finalíssima frente a la Selección Argentina, una decisión en la que su postura —alineada con la UEFA— fue señalada como uno de los factores determinantes para que el duelo no se concretara.
La situación no pasó desapercibida en el ámbito local. Desde la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) lanzaron una chicana tras conocerse el amistoso con Egipto. Nicolás Novello, gerente de comunicación de la entidad, ironizó en redes sociales: “Pero el 31 de marzo no podían…”.
De esta manera, España vuelve a quedar bajo la lupa por decisiones que exceden lo deportivo y ponen en evidencia dificultades en la coordinación entre federaciones y organismos internacionales. Mientras tanto, resta definir si el partido ante Egipto podrá reprogramarse o si será descartado definitivamente del calendario.
