La ONU advierte por una hambruna récord si se prolonga la guerra en Oriente Medio

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán puede llevar el nivel del hambre en el mundo a un récord histórico después del bloqueo del estrecho de Ormuz, al detener así vías de suministro de la ayuda humanitaria esenciales.

Así lo expresó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su portal web, y afirmó que decenas de millones de personas adicionales se enfrentarán a una hambruna aguda si la guerra en Oriente Medio llega hasta junio próximo, lo que traería la mayor perturbación de la ayuda humanitaria desde la pandemia de COVID-19.

Según un análisis del Programa Mundial de Alimentos (PMA), hasta 45 millones de personas más podrían encontrarse en situación de inseguridad alimentaria aguda en 2026 si el conflicto persiste y los precios del petróleo se mantienen altos.

Perturbaciones

El conflicto, que ha bloqueado vías de suministro de la ayuda humanitaria esenciales, en particular el estrecho de Ormuz, está retrasando las entregas vitales destinadas a algunas de las zonas más afectadas por la crisis en el mundo. Esto podría llevar el total mundial por encima de su nivel récord actual de 318 millones de personas.

“Esto llevaría el nivel del hambre en el mundo a un récord histórico, y es una perspectiva terrible, realmente terrible”, declaró el director ejecutivo Adjunto del PMA, Carl Skau, a periodistas en Ginebra.

Según la agencia de la ONU con sede en Roma, el conflicto en esta región podría provocar la peor perturbación de las operaciones de socorro desde la pandemia de COVID.

Repercusiones

“Más allá de las repercusiones inmediatas en Líbano, el conflicto también ha tenido repercusiones importantes en las operaciones humanitarias mundiales. Realmente estamos sufriendo las consecuencias”, añadió Skau. Indicó que las operaciones de socorro sufren alargamiento de los plazos de entrega y un aumento de los costos, mientras la escalada de violencia en Oriente Medio se encuentra en su tercera semana.

Mientras tanto, en medio de las hostilidades en curso, los gastos de transporte del PMA han aumentado un 18% hasta ahora. “Y tenemos miles de camiones en las carreteras cada día”, explicó Skau.

Esto amenaza el suministro de productos de primera necesidad, corre el riesgo de provocar un aumento de los precios de los alimentos y somete a una mayor presión a sistemas de salud ya frágiles.

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