Volvieron a robar en “Un Pelito de Esperanza”: el taller solidario que no se detiene pese a las pérdidas

Hay lugares donde el impacto de un robo excede lo material. El taller de la asociación “Un Pelito de Esperanza”, dedicado a la confección de pelucas oncológicas gratuitas, atraviesa esa situación tras sufrir una serie de hechos delictivos que afectaron directamente su funcionamiento.

Adriana Navarro y Elizabeth Pesce visitaron el piso de La Mañana de Info, donde dialogaron con Leo y Luana sobre lo ocurrido y el trabajo que sostienen junto a un equipo de voluntarias.

“En realidad sufrimos tres robos”, precisó Navarro. El primero ocurrió a mediados de diciembre, cuando les sustrajeron la instalación exterior de un aire acondicionado que habían colocado días antes. Luego, en otros episodios, se llevaron herramientas fundamentales para la tarea diaria: máquinas de corte, tijeras, secadores, planchitas, además de un proyector que utilizaban para brindar charlas.

Según explicaron, los elementos robados forman parte de los recursos con los que trabajan cotidianamente. “Somos una asociación sin fines de lucro, todas voluntarias. Todo lo que tenemos es gracias al aporte de la gente”, remarcó Pesce.

El taller funciona en la zona de Pedro León Gallo y Antártida Argentina, donde unas 22 voluntarias se organizan para confeccionar pelucas destinadas a personas con cáncer. La actividad se desarrolla en horarios reducidos, ya que quienes integran el grupo lo hacen de manera voluntaria, compatibilizando esta tarea con sus trabajos y responsabilidades personales.

El proceso de elaboración de una peluca implica varias etapas. Comienza con la recolección de cabello —principal insumo—, continúa con la clasificación, el armado de cortinas y la confección final. De acuerdo a lo señalado, cada pieza puede demandar entre una y dos semanas de trabajo.

Desde su creación en 2017, la asociación lleva confeccionadas más de mil pelucas, destinadas principalmente a mujeres, aunque también han respondido a pedidos de hombres y niños. Cada entrega implica, además, un acompañamiento personalizado a quienes atraviesan tratamientos oncológicos.

“No es solo la peluca, es la contención”, señalaron durante la entrevista, al referirse al vínculo que se genera con las pacientes en el espacio.

Tras los robos, desde la organización indicaron que necesitan reponer herramientas y materiales esenciales, como máquinas de corte, tijeras e hilos específicos para la confección. En ese contexto, destacaron la respuesta de la comunidad, que rápidamente se solidarizó a través de donaciones. “Publicamos lo que pasó y enseguida aparecieron para ayudarnos”, afirmaron.

A pesar de las dificultades, el taller continúa en funcionamiento, sostenido por el compromiso de sus integrantes y el acompañamiento de la comunidad.

Mirá la entrevista completa

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