El histórico torneo de Wimbledon se prepara para una transformación sin precedentes de cara a su edición 2026, con una serie de cambios que combinan innovación tecnológica, mejoras para el público y un ambicioso proyecto de expansión.
El certamen, que comenzará el 29 de junio, incorporará por primera vez un sistema de revisión por video similar al VAR, una herramienta que promete modificar el desarrollo de los partidos en situaciones clave.
La iniciativa fue confirmada por el All England Lawn Tennis Club, que detalló que el sistema estará disponible en seis canchas principales: el Estadio Central y las pistas 1, 2, 3, 12 y 18.
A diferencia del tradicional “ojo de halcón”, limitado a determinar si una pelota fue buena o mala, este nuevo mecanismo permitirá revisar jugadas más complejas, como dobles piques, toques de red, invasiones o impactos dudosos en el cuerpo de los jugadores.
Uno de los puntos más llamativos es que no habrá límite para solicitar revisiones. Los tenistas podrán pedirlas en cualquier momento, con el objetivo de garantizar la mayor justicia deportiva posible durante el juego.
El antecedente que marcó el cambio
La decisión llega luego de una fuerte polémica en la edición 2025, durante un partido entre Anastasia Pavlyuchenkova y Sonay Kartal.
En aquella ocasión, un tiro claramente afuera no fue detectado por el sistema automático debido a una falla de conexión. La situación obligó al árbitro a repetir el punto sin una explicación clara, lo que generó protestas y dejó en evidencia las limitaciones tecnológicas.
Ese episodio aceleró la implementación de nuevas herramientas para evitar errores similares en el futuro.
Mejoras para el público
Además de los cambios en el juego, el torneo también incorporará innovaciones pensadas para los espectadores. A partir de 2026, los marcadores electrónicos mostrarán de manera visible mensajes como “fuera” y “falta”, facilitando la comprensión en entornos ruidosos o con condiciones climáticas adversas.
La medida apunta a mejorar la transparencia y la experiencia dentro de las canchas.
Expansión histórica
En paralelo, Wimbledon avanzará con un proyecto de ampliación sin precedentes. Tras un fallo favorable del Tribunal Superior de Londres, el club podrá utilizar terrenos de Wimbledon Park, lo que permitirá triplicar su superficie.
El plan contempla la construcción de nuevas canchas de césped y un estadio de gran capacidad con techo retráctil, pensado para asegurar la continuidad de los partidos incluso en días de lluvia, una característica habitual en Londres.
Tradición y evolución
Con estas modificaciones, Wimbledon busca mantener su esencia histórica mientras se adapta a las exigencias del deporte moderno.
La incorporación del VAR, las mejoras tecnológicas y la expansión del predio marcan un punto de inflexión para el torneo más antiguo del tenis, que se proyecta hacia una nueva era sin renunciar a su identidad.
