Este lunes 24 de marzo de 2026, Santiago del Estero fue escenario de una convocatoria sin precedentes. Al cumplirse 50 años del último Golpe de Estado en Argentina, miles de santiagueños se volcaron a las calles del microcentro para conmemorar el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. La Plaza Libertad fue el epicentro de un reclamo que unió a organizaciones sociales, políticas, organismos de derechos humanos y ciudadanos particulares en una jornada cargada de simbolismo y emoción.


La movilización destacó por su fuerte carácter intergeneracional. Jóvenes, adultos y abuelos caminaron a la par, custodiando la emblemática bandera de los desaparecidos santiagueños, una pieza bordada con los nombres de las víctimas locales de la dictadura. Durante el trayecto, el aire se llenó de cánticos y banderas, mientras los pañuelos blancos y las fotografías de rostros jóvenes recordaban la vigencia de una lucha que atraviesa las décadas y reafirma la defensa de la democracia en cada rincón de la provincia.


El despliegue de la memoria colectiva
El acto central en la plaza contó con la presencia activa de la organización H.I.J.O.S. Santiago del Estero, cuyas voces e historias mantuvieron viva la llama del reclamo. Uno de los momentos más emotivos de la tarde ocurrió cuando las estrofas de la “Marcha de la bronca” resonaron en el centro capitalino, mientras se desplegaban las gigantografías con los rostros de quienes ya no están. Los oradores enfatizaron que la Plaza Libertad no es solo un punto de reunión, sino un espacio de resistencia y un recordatorio permanente de que la justicia sigue siendo una tarea pendiente.


A 50 años de aquel fatídico 24 de marzo de 1976, la sociedad santiagueña renovó su compromiso colectivo para evitar que el terror se repita. La jornada tuvo Plaza Libertad teñida de blancoy flores, con el eje de la convocatoria “Florenceran Pañuelos” y la “Colectiva Bordando Luchas” quienes se hicieron presentes con los nombres de desaparecidos locales bordados especialmente para este día, conmemorando el medio siglo del golpe. Las calles se llenaron de mensajes hacia las nuevas generaciones, enfatizando que la memoria se construye día a día. Para los familiares y sobrevivientes presentes, la masividad de la marcha de este 2026 es la prueba fehaciente de que el legado de las víctimas locales sigue guiando el camino hacia una sociedad más justa y soberana.


El camino de la memoria
Como cada 24 de marzo la sociedad santiagueña renovó su compromiso colectivo para evitar que el terror se repita. El recorrido de la marcha, que unió la Plaza Libertad con la Plaza del Maestro, se transformó en un corredor de conciencia social, mensajes y muestras de apoyo a quienes aún buscan y siguen luchando.


