Elias Bitar sobre su infancia en Medio Oriente: “Viví la guerra desde chico, es algo que no le deseo a nadie”

Si hablamos de comida árabe en Santiago del Estero seguro pensamos en muchos restaurantes porque la gastronomía oriental está cada vez más inserta en nuestra cotidianidad; sin embargo, todos estaríamos de acuerdo en que una de las primeras y más deliciosas es la que está en Belgrano Norte, de una reconocida familia árabe, que hoy son más santiagueños que un santiagueño nacido en este suelo.

Estamos hablando de la familia Bitar, y este miércoles, Elias Bitar, propietario de ese reconocido restaurante, dialogó con Leonel y Luana en La Mañana de Info, recordando la dura infancia que le tocó vivir en el Líbano, donde vivió hasta los 15 años, en un diálogo en el que debatieron y reflexionaron sobre la actual guerra en Medio Oriente.

Una infancia marcada por la guerra

Radicado desde hace décadas en Santiago del Estero, Elías Bitar nació en Sidón, una ciudad del sur del Líbano cercana a la frontera con Israel. Durante la entrevista, expresó su profunda tristeza al seguir las noticias actuales del conflicto.

“Es muy triste ver lo que está pasando. Yo viví ahí, en una ciudad hermosa, turística, donde convivían cristianos, musulmanes y palestinos. Ver hoy la destrucción total de esa zona duele mucho”, relató.

Bitar recordó que tenía apenas seis años cuando estalló la guerra en 1975 y que pasó gran parte de su infancia en un contexto de violencia constante. “Viví trece años y medio en medio de la guerra. Nunca hubo paz. Paraban un tiempo y volvía todo de nuevo”, señaló.

“La guerra es algo que no le deseo a nadie”

En un tramo especialmente emotivo, el empresario describió las escenas que le tocó presenciar desde muy chico. “Fue una infancia muy fea, que no se la deseo a nadie. He visto muertos delante mío. No es algo que invento”, afirmó.

Además, recordó situaciones extremas durante su niñez: “Íbamos a la escuela y cuando empezaban los bombardeos nos hacían volver. Veíamos caer las bombas a metros, francotiradores disparando cerca”.

Para Bitar, el conflicto no puede reducirse a una cuestión religiosa. Explicó que el Líbano es un país con una gran diversidad cultural y religiosa, donde históricamente convivieron distintas comunidades. “No todos son lo que dicen. Hay una mezcla de culturas, de religiones, y el problema viene por intereses y grupos que generan conflicto”, analizó.

Un país “hermoso” marcado por los conflictos

Durante la charla, también destacó que el Líbano supo ser un país próspero y pacífico. “Le decían la perla de Medio Oriente. Era un país turístico, con bancos importantes, donde el comercio era clave. No es un país de conflicto como muchos creen”, explicó.

Sin embargo, lamentó que la violencia se haya vuelto recurrente a lo largo de los años. “Es una guerra que parece no terminar nunca. Lo que pasa hoy, lamentablemente, puede volver a repetirse”, reflexionó.

Mirá la entrevista completa

Compartir