El 28 de marzo de 2009 quedó marcado como uno de los días más simbólicos en la historia reciente de la Selección Argentina. No fue un partido más, fue el inicio de una era.
Aquella noche en el estadio Monumental se dio un doble hito histórico: el debut oficial de Diego Armando Maradona como entrenador en la selección y, al mismo tiempo, la primera vez de Lionel Messi con la camiseta número 10 en la Mayor.
Hasta ese momento, la “10” había quedado vacante tras la renuncia de Juan Román Riquelme, y fue el propio Maradona quien decidió entregársela a Leo, en un gesto cargado de simbolismo que marcaría el futuro de la Albiceleste.
El contexto no pudo ser mejor. Argentina goleó 4-0 a Venezuela por la fecha 11 de las Eliminatorias rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010, en el primer partido oficial del ciclo Maradona.
Messi no solo estrenó la camiseta más importante del fútbol argentino, sino que también fue protagonista al marcar el primer gol a los 25 minutos, tras una pared con Carlos Tevez. Los otros tantos los anotaron el propio Tevez, Maxi Rodríguez y Sergio Agüero, en una actuación sólida del equipo.
Para esa noche especial, Maradona apostó por un esquema ofensivo con nombres que marcaron una época: Juan Pablo Carrizo en el arco; Angeleri, Zanetti y Heinze en defensa; Maxi Rodríguez, Mascherano, Gago y Jonás Gutiérrez en el mediocampo; y el tridente ofensivo compuesto por Messi, Tevez y Agüero.
Años más tarde, el propio Messi recordó ese momento como algo inesperado y muy especial. “Me sorprendió que Diego me diera la 10. No lo esperaba porque yo además había dicho que me daba lo mismo el número de camiseta. Fue muy especial porque salió de él sin que se lo pidiera. Me dijo: ´Vas a llevar la 10 de mi Selección´ ”.
Ese día no solo cambió un número de camiseta, sino que marcó el inicio de un legado. Con el tiempo, Messi no solo heredó la “10”, sino que la llevó a lo más alto, conquistando Copa América, Finalissima y Mundial.

Lo que ocurrió aquel 28 de marzo de 2009 no fue solo una victoria. Fue el punto de partida de una historia que terminó escribiéndose con letras doradas en la historia del fútbol argentino por los dos mas grandes de nuestro fútbol: Diego Armando Maradona y Lionel Andrés Messi.
