Esta mañana la sede de la Policía Federal Argentina, delegación Santiago del Estero, fue copada y tomada por Gendarmería con una orden de allanamiento, secuestro y detenciones en contra de numerarios de esta fuerza; más precisamente en la DUOF (División Unidad Operativa Federal), una estructura descentralizada de la PFA encargada de la prevención e investigación de delitos federales en todo el país —como narcotráfico, trata de personas y crimen organizado— y que actúa como auxiliar de la justicia en cada territorio.

Info del Estero accedió a distintas fuentes, tanto de ambas fuerzas (GNA y PFA) como de la investigación, y nos contaron el complejo entramado que se está investigando y que derivó en, hasta el momento, seis detenciones. De estas, cuatro son miembros de la PFA, siendo la cabeza un suboficial de apellido Chazarreta, y dos civiles; una de ellas es hermana de un numerario de la fuerza que tiene un negocio en el barrio Lomas del Golf, donde se secuestró una caja fuerte donde, según las escuchas, se guardaba el dinero que se recaudaba en el ardid delictivo.
“Son procedimientos fruto de una investigación de largo tiempo, ya que se detectó que en distintos operativos se declaraba una cantidad de droga; efectivamente esa droga estaba, pero cuando se indagaba a los detenidos nos decían que era más cantidad. Decían que se habían secuestrado 8 kilos de cocaína, en el acta figuraba eso, pero luego los detenidos nos decían que les habían incautado 16 kilos”, comentó una fuente ligada a la investigación.

Ante la repetición de esto en múltiples operativos, el fiscal Pedro Simón, junto al juez federal Guillermo Molinari, emprendieron una sigilosa pero efectiva investigación. La cual también fue compleja ya que ellos, como miembros del Poder Judicial de la Nación, son custodiados y tienen en sus oficinas la presencia constante de efectivos de la Policía Federal Argentina, fuerza que era el núcleo de la investigación.

Se ordenaron escuchas y seguimientos, y lo que fue una sospecha se fue transformando en certeza: una red, un entramado de droga que no se declaraba en el inicio del secuestro y que se la bajaba a “vendedores” locales, con un organigrama de recaudación y protección por parte de los federales involucrados. Los “informantes” jugaron un papel clave, ya que dieron detalles y precisiones que llevaron a Molinari y a Simón a proceder con las órdenes de allanamiento, secuestro y detención.

Los delitos que, en un principio, se circunscriben en este caso son “asociación ilícita, incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad y violación de la Ley de Estupefacientes 23.737”, de la cual la fuente consultada por Info del Estero indicó que “deberemos ver el encuadre”. El caso es de una gravedad pocas veces vista y la imagen de una fuerza federal (Gendarmería) irrumpiendo en la sede de otra fuerza federal (Policía Federal Argentina) no es muy común ni suele verse seguido.
