El móvil de Gendarmería Nacional Argentina con dos uniformados y el oficio con la orden de allanamiento se presentó a las 7:15 en la vivienda de la Manzana 5, Lote 18, del barrio Lomas del Golf, en el denominado sector “Froilán”.
Allí, además de una vivienda, funciona un kiosco/almacén llamado “Lo de Lolo”, que es referencia en la zona, que incluso supo ampliarse hace unos años con una sucursal en el mismo barrio, pero en llamado “sector río”, en la Manzana 26.
A medida que la luz del día avanzaba la noticia fue corriendo, más aún cuando los vecinos se acercaban al almacén a comprar el pan de la mañana y se topaban con un amable gendarme parado en la entrada del negocio: “No, ahora no está abierto“, era la respuesta. Cada vecino que recibía la noticia miraba para adentro, tratando de entender que pasaba.
En esa vivienda/negocio estaba Natalia Arce, como todos los días; “Nati” para los vecinos a los que amablemente atiende con una sonrisa. Ella, hoy detenida, una de las pocas civiles presa ayer en una serie de redadas donde los que “cayeron” son efectivos federales, es hermana de un numerario de la PFA y la investigación dispuso el allanamiento en “Lo de Lolo” en base a las escuchas telefónicas.

Según estas, allí iba a parar el dinero en efectivo que se recaudaba de los “desvíos” que se hacían de la mercancía que se secuestraba en los operativos.
Info del Estero pudo saber que ayer, de ese domicilio y al mismo tiempo kiosco/almacén, se llevaron secuestrados una caja fuerte y varios bolsos, cuyos contenidos se desconocen y que ya forman parte de lo que es la investigación.
Los vecinos consultados por este medio, que prefieren mantenerse en el anonimato, no lo pueden creer: “no salimos del asombro, es gente de trabajo, nos conocemos todos, es increíble“, relató alguien que vive en una manzana contigua y es un asiduo comprador.
“El gendarme me dijo que por hoy no atienden, que en una de esas a la a la tarde o mañana (por hoy) ya abran de nuevo”, comentó otro que llevaba su “bolsita ecológica” debajo del brazo.”Venía a comprar pan y manteca para mis nietos que quedaron anoche a dormir porque los padres tenían un casamiento”, amplió con una sonrisa entre nerviosa e incrédula”.
Ayer Info del Estero, en exclusiva, precisó que las alarmas de Pedro Simón y Guillermo Molinari se encendieron cuando en varias oportunidades se daban con que los detenidos decían que la cantidad se droga que llevaban era considerablemente mayor a la que se rendía, a la que se daba a conocer en el acta.

“Esto no era como en otros casos que se informaban 10 kilos y luego había 5, sino que lo que se informaba era lo que estaba, solo que el desvío o el faltante se daba en el inicio del allanamiento. En un caso se dio que se declararon 8 kilos de cocaina y lo secuestrado en realidad fueron 16“, comentó una fuente ligada a la investigación.
Los investigadores detectaron otro patrón: en todos los casos actuaba la misma gavilla de policías federales, liderados por el Sargento Chazarreta, quien abreva en la DUOF, y que una vez tomada esa droga que se desviaba de la “rendición” oficial se la entregaban a vendedores locales que la colocaban en un esquema de venta, recaudación y protección.
La DUOF es la División Unidad Operativa Federal, y son dependencias de la Policía Federal Argentina que están distribuidas estratégicamente en todas las secciones del país con el fin de combatir el narcotráfico, la trata de personas y otros delitos complejos de índole “federal”. Son “auxiliares de la Justicia Federal”, disponen de alta tecnología y fuerte presencia territorial.
De todo esto, afirman los investigadores, se sirvieron para armar una banda que ahora es investigada por “contrabando, asociación ilícita, abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos y la violación a la Ley de Estupefacientes 23.737“.
