El joven de 15 años que mató a un compañero e hirió a otros en una escuela de San Cristóbal declaró ante sus abogados. Confesó que se sentía un “bicho raro”, que tiene pensamientos suicidas desde los 10 años y que el ataque no tenía un objetivo específico. Pese a la reciente baja de la edad de imputabilidad, no podrá ser juzgado por un tribunal.
“Me sentía un bicho raro”
En diálogo con sus abogados, Mariana y Néstor Oroño, el menor demostró plena conciencia de sus actos. Según trascendió, el joven explicó que el brutal ataque —perpetrado con una escopeta 12/70— no fue dirigido hacia Ian Cabrera en particular, sino que disparó “contra todos” debido al aislamiento que sentía por parte de sus pares.
Además, el adolescente reveló que arrastra una profunda crisis de salud mental desde hace años, admitiendo que ocultó información clave a su psicólogo y que sus pensamientos oscuros se remontan a su infancia.

La escopeta utilizada en el ataque pertenecía al abuelo del menor, quien rompió el silencio en una entrevista televisiva. “La escopeta fue robada de acá adentro, la denuncia está hecha”, expresó con visible tristeza. El hombre aclaró tajantemente que nunca le enseñó a su nieto a cazar ni a utilizar armas de fuego: “Ni siquiera tengo cartuchos yo, no le enseñé nunca a usarla”, sentenció.
El vacío legal: ¿Por qué no será imputado?
A pesar de que en marzo de 2026 se aprobó la Nueva Ley Penal Juvenil que baja la edad de imputabilidad a los 14 años, el atacante no podrá ser procesado penalmente.
El motivo es técnico: el artículo 52 de la Ley 27.801 establece que el régimen entra en vigencia efectiva 180 días después de su publicación. Como ese plazo aún no se ha cumplido, el adolescente será declarado no punible por la justicia de menores. Solo podrá recibir medidas de resguardo o sanciones administrativas, pero no una condena de prisión efectiva bajo el nuevo régimen.
Desde el Ministerio de Educación de Santa Fe informaron que el joven no tenía antecedentes de violencia escolar, pero sí atravesaba una situación intrafamiliar “muy compleja” que involucraba a su madre y su entorno privado. Actualmente, el tirador permanece bajo custodia de las autoridades de menores de la provincia.
