Unas 8 mil personas participaron este Viernes Santo de la 42ª edición del Vía Crucis en bicicleta y moto, una de las manifestaciones de fe más convocantes de Santiago del Estero durante el Viernes Santo, donde se recuerda la muerte de Jesús.
Este año, los fieles recorrieron 15 templos y nuevas parroquias de la ciudad para recordar el camino de la cruz de Jesús, en una actividad que reunió a familias, jóvenes y adultos de distintas generaciones.
El cierre se realizó en la iglesia Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, donde el arzobispo de Santiago del Estero, monseñor Vicente Bokalic, dejó un mensaje centrado en la solidaridad, la fe y el acompañamiento a quienes sufren. “Jesús murió en la cruz, pero sigue muriendo en tantos crucificados de la historia, en las víctimas de la guerra y de las injusticias”.
El Cardenal sostuvo además que “siempre tenemos que poner la mirada en la cruz, porque el Señor no nos falla, es fiel”, y remarcó que en tiempos de indiferencia es necesario “estar cerca del que sufre”.
“Jesús no pasó de lado ante las necesidades de los demás. Queremos abrazados a la cruz sembrar solidaridad, compromiso y cercanía con quienes más necesitan”, afirmó.
Durante su mensaje, Bokalic también recordó al padre Carlos Marozzi, quien junto a un grupo de amigos impulsó esta manifestación de fe hace 42 años. “La cruz no es el final, el cementerio no es el final. Jesús murió para dar vida y resucitó para darnos vida nueva”, señaló.
Finalmente, pidió a los fieles ser “sembradores de paz, serenidad y solidaridad” en los hogares y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles. “Seguramente en sus corazones están quienes necesitan consuelo y esperanza. Vamos a pedirle a Jesús que nos tome de la mano y que seamos los cireneos”, concluyó.
