Un fuerte temporal azota a Grecia, donde la tormenta Erminio generó lluvias intensas, vientos huracanados y una inusual nube de polvo del Sahara que afectó especialmente a la isla de Creta.
El fenómeno dejó al menos una víctima fatal en Atenas, donde un hombre de unos 50 años murió tras ser arrastrado por una correntada en una calle inundada. Según reportes oficiales, quedó atrapado debajo de un vehículo cuando intentaba cruzar la vía.
Las condiciones climáticas extremas provocaron anegamientos en viviendas, caída de árboles y daños en infraestructura. Equipos de emergencia debieron intervenir en cientos de situaciones, con rescates de personas atrapadas y tareas de limpieza en zonas afectadas.
En paralelo, en Creta, el cielo adquirió un tono anaranjado debido al arrastre de arena desde el norte de África. La situación obligó a residentes y turistas a utilizar mascarillas, mientras que también se registraron interrupciones en vuelos y otras actividades.

Las autoridades declararon el estado de emergencia y dispusieron el cierre de escuelas, además de restricciones en el transporte marítimo. Varios ferris quedaron retenidos en puerto, incluyendo operaciones desde el Puerto de El Pireo.
Además, se reportaron daños en otras zonas, como la isla de Poros, donde un puente fue destruido, y vehículos fueron arrastrados por el agua en distintos puntos del país.
