Carla Junqueira reconoció en diálogo con Infobae que la indignación social en Brasil tras el video de Mariano Páez podría empujar a la Fiscalía y a los jueces de primera instancia a endurecer su postura. “Sabemos que la opinión pública influenció mucho este caso”, sentenció la letrada, quien advirtió que esto podría dilatar aún más el proceso.
Desde una perspectiva estrictamente jurídica, el comportamiento de Mariano Páez no debería tener peso, ya que él no es parte del proceso y la etapa de pruebas contra Agostina ya está cerrada. Sin embargo, Junqueira fue realista: “La preocupación nuestra es la reacción de la sociedad en Brasil y cómo la Fiscalía va a reaccionar a las demandas de una respuesta”.
La defensa teme un “efecto contagio”: que el juez, influenciado por el clima mediático, tome decisiones más severas para calmar el clamor social brasileño, lo que obligaría a la defensa a iniciar nuevas y costosas etapas de apelación.
El antecedente que preocupa a la defensa
Durante la entrevista con el equipo de Gonzalo Aziz y Diego Iglesias, la abogada recordó que este no sería el primer revés por presión externa. Según Junqueira, en instancias anteriores ya se había logrado un acuerdo en audiencia que terminó “dándose vuelta” debido a la exposición del caso. “Fue lo que pasó cuando tuvimos que ir a tribunal. Si vuelve a ocurrir por este video, será más trabajo y más tiempo”, explicó.
El “escenario viral” contra la estrategia judicial
A pesar de que el entorno de Mariano Páez intentó instalar la versión de que el video fue generado con Inteligencia Artificial, la defensa de Agostina parece más enfocada en contener el daño reputacional en Brasil. El video, donde el padre replica el mismo gesto de mono que llevó a su hija a una causa penal, es leído en Río de Janeiro como una burla al sistema, lo que vuelve el escenario “altamente sensible”.
“Es un caso que ya era desafiante y ahora lo es más”, concluyó Junqueira, evidenciando que la estrategia judicial ahora debe lidiar no solo con el código penal brasileño, sino con el impacto de un contenido viral que reabrió el debate sobre el racismo en toda la región.
