Un enfermero de 44 años fue encontrado sin vida en su departamento del barrio porteño de Palermo, en un caso que genera fuerte conmoción y es investigado por la Justicia en medio del escándalo por el uso indebido de sustancias de uso clínico.
El hallazgo se produjo este viernes por la tarde, luego de que su familia denunciara la falta de contacto desde el lunes. Con la colaboración de la propietaria del inmueble, efectivos policiales ingresaron a la vivienda y encontraron al hombre sin signos vitales, sentado en una silla del comedor.
En el lugar se detectaron elementos que abren múltiples líneas de investigación: más de 50 ampollas de propofol en la cocina, además de fentanilo y otros medicamentos de uso hospitalario como lidocaína, diazepam, midazolam y haloperidol. También se hallaron una jeringa, un guante de látex y rastros de pinchazos en los brazos de la víctima.
Los investigadores intentan determinar si el enfermero accedió a estas sustancias por su actividad profesional y si la muerte se produjo por una sobredosis o una combinación de drogas. Tampoco se descarta la posibilidad de consumo indebido o desvío de fármacos.
En paralelo, se analiza si el caso podría estar vinculado a las denominadas “propofest”, fiestas que están bajo investigación y que involucran el uso de anestésicos.
Se incautaron tres teléfonos celulares que serán peritados para reconstruir las últimas horas del hombre y su entorno. La autopsia será clave para establecer la causa de muerte y determinar si se trató de un hecho accidental, un suicidio o si hubo intervención de terceros.
