Captaba mujeres por redes sociales y difundía el material: hay víctimas en Santiago del Estero
IMAGEN ILUSTRATIVA.
Un hombre fue detenido en Rosario acusado de captar mujeres por redes sociales, grabar contenido íntimo y difundirlo sin límites. La Justicia sospecha que hay más damnificadas en distintas provincias.

Una causa por presunta explotación sexual en entornos digitales encendió las alarmas en la Justicia federal tras la detención de un joven de 30 años, identificado como Núñez, acusado de montar un esquema de captación y difusión de videos íntimos a nivel nacional.

La investigación, que se tramita en Rosario, ya confirmó la existencia de víctimas en varias provincias, entre ellas dos jóvenes oriundas de Santiago del Estero, además de casos en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

Según la pesquisa, el acusado operaba principalmente a través de redes sociales como Instagram, utilizando perfiles como “ArgentinaCasting” y “GianCasting”, desde donde ofrecía dinero a mujeres jóvenes a cambio de grabar contenido sexual.

De acuerdo con la causa, las propuestas incluían promesas específicas: que el material sería monetizado, que su difusión estaría limitada al exterior y que no circularía en Argentina. Sin embargo, tras concretar los encuentros, los videos eran publicados en plataformas abiertas, lo que derivaba en una rápida viralización, incluso en los entornos cercanos de las víctimas.

Los encuentros se realizaban en hoteles o departamentos alquilados en distintas provincias. Allí, el imputado filmaba el contenido y hacía firmar a las jóvenes documentos donde cedían sus derechos de imagen, en condiciones que ahora son objeto de análisis judicial.

El testimonio de las víctimas resultó clave para avanzar en la causa. En Cámara Gesell, varias de ellas relataron haber sido engañadas respecto al destino del material, que finalmente terminó circulando sin restricciones, generando graves consecuencias emocionales y sociales.

Para la fiscalía, no se trata de hechos aislados sino de un mecanismo sistemático, sostenido en el tiempo, que combinaba captación, producción y monetización de contenido íntimo. Bajo esta hipótesis, el caso podría encuadrarse como una modalidad de trata de personas adaptada al ámbito digital.

El acusado ya fue imputado formalmente y permanece con prisión preventiva, mientras la investigación continúa para determinar la cantidad total de víctimas y el alcance real de la red.

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