“Lo que dijo Mariano Páez en ese video está dentro del expediente y puede jugar muy en contra en el fallo final del juez”
El periodista Marcelo Silva de Souza analizó el avance de la causa y señaló que la reciente intervención del padre de la joven podría influir negativamente en el fallo. La querella incorporó sus dichos como un nuevo agravio y entiende que se puede abonar una reparación mucho mayor a cada uno de los denunciantes.

Durante una entrevista brindada en La Mañana de Info, el periodista Marcelo Silva de Souza, colaborador del diario La Nación y radicado desde hace ocho años en Brasil —cuatro en Río de Janeiro y actualmente en Brasilia—, se refirió al estado de la causa que involucra a la argentina Agostina Páez y advirtió sobre un escenario que se volvió más complejo en las últimas horas.

Según explicó, el proceso judicial se encuentra en una etapa avanzada, con un entendimiento previo entre las partes y a la espera de una resolución por parte del juez. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado tras la aparición de Mariano Páez, padre de la joven, cuyas declaraciones fueron incorporadas por la querella.

“La defensa de los empleados del bar ahora pide una suma mayor de dinero, y esto está directamente relacionado con los gestos y palabras de Mariano Páez”, indicó el periodista. En ese sentido, detalló que la querella presentó sus alegatos finales el domingo por la noche, instancia en la que decidió citar textualmente las expresiones del hombre como un nuevo elemento agravante.

De acuerdo a Silva de Souza, los denunciantes consideran que las víctimas no solo se sintieron ofendidas por el hecho original, sino que volvieron a ser agraviadas a partir de estas declaraciones. Además, interpretaron que las propias palabras de Páez dejan entrever que no tendría inconvenientes económicos, lo que derivó en un pedido concreto: una reparación de 150 mil dólares para cada una de las cuatro personas afectadas.

Este punto genera especial preocupación en la defensa de Agostina, encabezada por la abogada Carla Junqueira, quien sostenía que el monto previamente considerado era suficiente. “Ese video está dentro del expediente y puede jugar muy en contra en el fallo final del juez”, remarcó el periodista.

Otro aspecto relevante es que el material no fue presentado como prueba audiovisual directa, sino citado en los alegatos, lo que le otorga un peso discursivo dentro del expediente como una reiteración del agravio. En paralelo, la querella insiste en la necesidad de una sentencia con carácter “pedagógico”, en un contexto donde existe un fuerte reclamo social para que hechos de estas características no queden impunes.

Silva de Souza también aportó la mirada desde la sociedad brasileña, donde —según explicó— crece un sentimiento de rechazo y una demanda de sanción ejemplar. “Hay una sensación cada vez más extendida de que se debe dar un mensaje, no solo a la turista argentina sino a todos”, afirmó.

En ese marco, advirtió que parte de la opinión pública en Brasil asocia este tipo de episodios con una supuesta falta de comprensión en la sociedad argentina sobre la gravedad de los insultos raciales. Incluso, vinculó esta percepción con ciertas conductas naturalizadas en ámbitos como el fútbol, donde los gestos y expresiones discriminatorias suelen repetirse en contextos de confrontación.

Finalmente, el periodista mencionó que algunas intervenciones políticas, como las de figuras públicas argentinas, podrían haber tenido un efecto contraproducente. No obstante, desde la defensa de Páez sostienen que esas manifestaciones no tuvieron impacto concreto en la causa, aunque sí reconocen la importancia de la actuación del consulado argentino en el proceso.

Con todos estos elementos en juego, el expediente se encamina hacia una definición clave, en medio de tensiones judiciales, presión social y un contexto que suma nuevos factores de análisis para el juez.

Compartir