En una entrevista brindada en La Mañana de Info, el entrenador de tenis Álvaro Caldera, formador de Marco Trungelliti, trazó un recorrido por la carrera del jugador santiagueño y destacó no solo sus logros deportivos, sino también su fortaleza personal para sobreponerse a las adversidades.
“Es un gladiador”, resumió Caldera al referirse a Trungelliti, quien actualmente atraviesa una etapa de consolidación dentro del circuito profesional, logrando meterse entre los mejores del mundo. Para su entrenador, este presente es el resultado de un proceso largo y sostenido, en el que el tenista “hizo todo el camino que había que hacer”.
Caldera recordó que Trungelliti fue un jugador que desde muy chico marcó diferencias, participando en torneos juveniles en distintas categorías como Sub 12, Sub 14 y Sub 16, tanto a nivel sudamericano como internacional. “Tenía mucho talento, era temperamental pero siempre de buen humor. Le gustaba estar en todos los detalles y jugar un tenis vistoso, que sea un espectáculo”, describió.
Sin embargo, el camino hacia la élite no fue inmediato. El entrenador explicó que existen múltiples factores que influyen en la carrera de un deportista: desde lo físico y lo psicológico hasta lo económico. En el caso de Trungelliti, las lesiones jugaron un papel importante durante mucho tiempo, impidiéndole sostener una continuidad que le permitiera dar el salto antes.
“Venía peleando con una lesión que no podía superar. A eso se suman otros factores como el financiero, la residencia, la preparación mental y también la cuota de suerte que siempre es necesaria”, analizó Caldera.
A pesar de esos obstáculos, el tenista santiagueño logró abrirse camino y hoy se posiciona entre los 100 mejores del ranking mundial, accediendo a torneos y premios de primer nivel. Para su formador, esto no solo representa un logro deportivo, sino también humano: “Es una gran noticia para el deporte, pero sobre todo por la persona que es”.
Otro momento clave en su carrera fue cuando Trungelliti decidió hablar públicamente sobre las apuestas ilegales en el tenis. Según Caldera, ese episodio marcó un antes y un después. “Fue en el ATP de Buenos Aires. Hizo declaraciones muy fuertes en su país y se sacó una mochila de encima”, recordó.
En ese contexto, señaló que en un primer momento el jugador no recibió el respaldo esperado en Argentina, pero con el tiempo logró revertir esa situación. “Al principio le dieron la espalda, pero después lo apoyaron y pudo mostrar su mejor tenis”, afirmó.
Además, Caldera destacó que Trungelliti fue parte del equipo argentino como sparring en la histórica Copa Davis que conquistó el país, experiencia que también contribuyó a su formación y crecimiento dentro del circuito.
Hoy, con una carrera consolidada y un reconocimiento ganado a base de esfuerzo, Marco Trungelliti continúa escribiendo su historia en el tenis profesional, respaldado por un camino de sacrificio, aprendizaje y una convicción que, como lo define su entrenador, lo convierte en un verdadero gladiador.
