La investigación por la muerte de una beba recién nacida en el Hospital Zonal de Quimilí “Bernardo Houssay”, ocurrida en mayo de 2025, tuvo un avance clave en las últimas horas: la imputación de una obstetra y una enfermera por su presunta responsabilidad en el hecho.
Según fuentes judiciales, se trata de la obstetra Silvana B. Sánchez y la enfermera Silvia Maldonado, quienes deberán presentarse a declarar en calidad de imputadas. La causa está a cargo del fiscal Mauricio Abramczuk, de la Unidad Fiscal de Abuso Sexual y Violencia Institucional.
De acuerdo a lo informado en el expediente, existen “elementos suficientes e indicios vehementes” que permiten sospechar la participación de ambas en el hecho investigado. Por ello, fueron imputadas por el delito de homicidio culposo, a pedido de la querella.
El caso se originó a partir de la denuncia del padre de la beba, quien cuestionó el accionar del personal de salud durante el trabajo de parto. Según su relato, la mujer ingresó con un embarazo avanzado, pero tras el nacimiento, la beba no lloró y debió ser reanimada, falleciendo minutos después.
Además, el denunciante señaló presuntas demoras, decisiones médicas erróneas y contradicciones en las explicaciones brindadas, lo que derivó en el pedido de una autopsia. En paralelo, la querella solicitó ampliar la investigación hacia otros profesionales que habrían intervenido durante el embarazo, al considerar que el desenlace podría haberse evitado.
Mientras tanto, la causa continúa en etapa de investigación, con nuevas pericias y medidas en curso para determinar responsabilidades en un caso que mantiene en vilo a la comunidad de Quimilí.
