Solo el miércoles, la ofensiva israelí dejó 357 fallecidos, en lo que se considera la jornada más violenta desde el inicio del conflicto. UNICEF denuncia que más de 600 niños han muerto o resultado heridos, mientras crece la incertidumbre sobre el alcance de un posible alto el fuego regional.
El conflicto en el Líbano ha alcanzado un punto de máxima criticidad. Según el último balance del Ministerio de Salud libanés, el número total de víctimas fatales ascendió a 1.953, con más de 6.300 heridos, tras una escalada de ataques israelíes que no distingue zonas residenciales de objetivos militares.
La jornada del pasado miércoles marcó un hito de horror: en apenas diez minutos, Israel lanzó más de cien ataques aéreos simultáneos contra diversos puntos del país, incluida la capital, Beirut. El impacto fue devastador, provocando el derrumbe de edificios enteros y dejando un saldo de 357 muertos y 1.223 heridos en un solo día.
La infancia bajo fuego, informe de UNICEF
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzó una advertencia desesperada sobre las consecuencias del conflicto en los más vulnerables.
Víctimas infantiles
Unos 600 niños y niñas han muerto o resultado heridos desde el inicio de la ofensiva el 2 de marzo. Solo en los ataques del miércoles, fallecieron más de 30 menores.
Se estima que 390.000 niños se encuentran entre el millón de desplazados que han tenido que abandonar sus hogares, muchos de ellos por segunda o tercera vez.
Los equipos de rescate continúan extrayendo niños de entre los escombros, mientras cientos permanecen separados de sus familias o desaparecidos. “La violencia en Líbano sigue teniendo consecuencias devastadoras. Muchos niños están sufriendo traumas tras haber perdido a sus seres queridos, sus hogares y cualquier sensación de seguridad”, declaró UNICEF.

Identificación por ADN y escombros
El Ministerio de Salud aclaró que las cifras de fallecidos son preliminares. La magnitud de las explosiones ha dejado una gran cantidad de restos mortales que requieren pruebas de ADN para ser identificados, lo que sumado a las labores de remoción de escombros, hace prever que el número final de víctimas será significativamente mayor.
Por su parte, el ejército de Israel (FDI) afirmó que sus operaciones del miércoles lograron eliminar a más de 180 militantes de Hezbolá, defendiendo la precisión de su inteligencia pese al alto número de bajas civiles reportadas por las organizaciones humanitarias.

¿Un alto el fuego en riesgo?
La escalada de violencia ocurre en un momento diplomático contradictorio. Mientras Pakistán anunció un principio de acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán que supuestamente abarcaría a toda la región, la realidad en el terreno muestra lo contrario.
Israel anunció que comenzará negociaciones directas con el Líbano en Washington este martes, pero la intensidad de los bombardeos actuales pone en duda la viabilidad de cualquier salida pacífica en el corto plazo. Organizaciones como Save the Children compararon la angustia actual con la explosión del puerto de Beirut en 2020, describiendo un país con servicios públicos al límite y una población sumida en el miedo.

