**Por Leonel Rodríguez
Patricia ya lo hizo antes y lo hará de nuevo. Patricia empezó su despegue de Milei, de La Libertad Avanza y está empezando a consumar un clásico de su vida: la traición y el salto a un nuevo espacio político, en este caso será su octavo pase a quien sabe donde.
Patricia Bullrich nunca se bancó a Adorni. En realidad nunca se bancó a Milei, su hermana, y esa caterva de marginales que abrevan en este espacio que gobierna el país monetizando la presidencia, creando monedas virtuales con posteos en X que duran minutos y luego se borran.
Patricia, por más sonrisa que ponga, nunca le perdonará a Milei y a su núcleo duro que le haya dicho tira bomba, asesina de niños de jardines de infantes, montonera etc. Nunca se lo perdonará. Si se reunió, puso la cara, sonrió y asumió un cargo es porque si algo tiene y hay que reconocerle es muñeca política y un estomago que es la envidia de todos cuando hay que tragar sapos y saltar de un espacio a otro.

¿Uno con el paso del tiempo puede cambiar su pensamiento? Si, claro, es parte del crecimiento personal, del vivir. Ahora bien ¿tanto puede cambiar uno que de ser un cuadro de la Juventud Peronista revolucionaria y armada en los 70, ver morir y caer compañeros y compañeras para luego de varios pases en distintas décadas hoy ser parte del liberalismo de Milei? Bueno, Patricia Bullrich nos muestra que si.
Decíamos que Patricia nunca se bancó a Adorni (como tampoco no se bancó al Javo, a Kari etc). Este lumpen, enriquecido de golpe justo en los dos últimos años que accedió a la función pública, tuvo la osadía el año pasado, cuando la vida le sonreía y los planetas se alineaban de tirar una publicación en X (ex Twitter) diciendo “Adorni-Bullrich 2031”.
Quienes conocen a “Pato” dicen que puteo hasta en arameo: ¿Pero quien se cree que es este mocoso pelotudo para armar una fórmula y ponerme segunda”.

Y Patricia esperó. Porque si algo hay que reconocerle es que tiene sentido de la espera, que sabe cuando estar y cuando irse. Que fue Ministra los primeros dos años, cuando todo gobierno tiene su “veranito” con la sociedad. Ella, conocedora desde adentro, pidió de entrada irse al Senado de la Nación en las de medio tiempo, sabía que después de eso el tobogán de aprobación caería y a ella la encontraría afuera, en el congreso, mirando todo sin sonrojarse.
Adorni era número puesto para las elecciones en CABA, iba camino a ser el próximo Jefe de Gobierno porteño, bromeaba con ser Presidente en 2031 y “meaba” a Patricia en redes poniéndola como su acompañante porque sabe que esa silla de alcalde porteño es también el objetivo de Bullrich. Hoy Adorni no sólo no será nada de eso, ni siquiera puede dar una rueda prensa, no puede ir al congreso a dar su informe, está terminado, el sabe y solo se dilatan los tiempos por una sobreactuación de “banca” por parte de los hermanos Milei. En definitiva para Adorni llegó esa palabra que el tanto usa y es su bandera: FIN.

Y ahí va Patricia, quién hace rato comenzó el operativo despegue, primero de Adorni y luego derivará en toda la gestión Milei. Cuando estalló el primer escándalo de Manuel por llevar a su mujer en el avión presidencial fue la única “referente” que no hizo una sola publicación propia “bancando” públicamente a Adorni. Apenas se limitó a repostear, tardíamente, un tuit de un ministro.
Pero ayer ya comenzó su clásico espiral que deriva en despegue y termina en escape: trató de “tiernito“, “blandito” a Adorni.
“Él recién arranca en política, no tiene el cuero tan duro como yo“, dijo “Pato”, fingiendo incomodidad ante la pregunta de la prensa por el “escándalo Adorni”. Pero esa falsa incomodidad duró segundos, ya que al toque tiró “yo no sé… que hable la justicia”. Una “filosofía muy interesante”, la de “Pato”, de esas que “ya la vas a entender”.

Patricia lo hará de nuevo. Como lo hizo en los 70 desconociendo (por ser buenos y no tener pruebas de lo que siempre se dijo) compañeros de la JP. Lo hará de nuevo como cuando fue Diputada Nacional del menemismo entre 1993 y 1997, para salir de ahí e ir a “Nueva Dirigencia” de Gustavo Beliz. Lo hará de nuevo como cuando saltó de ahí y fundó su propio espacio que también duró poco: Unión Por Todos”. Lo hará de nuevo como cuando se pasó a la Alianza, fue funcionaria de Fernando de la Rúa donde impulsó y alentó el criminal recorte del 13% a los jubilados. Lo hará de nuevo como cuando en 2001 fue candidata a Jefa de Gobierno por RECREAR, para luego también salir de ahí y ser legisladora nacional por la Coalición Cívica aliada a Elisa Carrió. Lo hará de nuevo como cuando se sumó al PRO y fue una de las leales escuderas de Mauricio Macri, a quien hoy aborrece (tal vez siempre lo hizo) y fue su Ministra de Seguridad de 2015 a 2019. Lo hará de nuevo como cuando luego de no llegar a la segunda vuelta en 2023 se pasó a la Libertad Avanza luego que su referente le diga “asesina, mata niños, pone bombas y montonera“.
Ayer, tratando de “tiernito” a Adorni empezó su eterno camino de despegue y salida hacia un nuevo espacio, más aún con las últimas encuestas que la dan con mejor imagen que el propio Milei. Ella sabe que tal vez eso no le alcance para la presidencia en 2027, pero si para ser Jefa de Gobierno de la CABA.

*Leonel Rodríguez es uno de los dueños y el Director Editorial de Info del Estero. Corresponsal del diario LA NACIÓN, ex integrante de FOPEA y conductor de “La Mañana de Info”.
