El expediente investiga un presunto homicidio simple con dolo eventual y tiene como imputados a siete profesionales de la salud que formaban parte del entorno médico del exfutbolista, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov. Todos deberán enfrentar nuevamente el debate judicial que intentará determinar si existieron responsabilidades en la atención brindada durante los últimos días del ídolo.
Las audiencias se desarrollarán dos veces por semana, en jornadas que se extenderán entre la mañana y la tarde, y se espera una fuerte presencia de público en las inmediaciones del edificio judicial, con manifestaciones para exigir justicia.
Familiares directos de Maradona volverán a ocupar un rol central en el proceso. Sus hijas Dalma, Gianinna y Jana, junto a su expareja Verónica Ojeda y otros allegados, deberán declarar otra vez, al igual que médicos, peritos y testigos que ya habían participado del primer juicio.

Un proceso atravesado por el escándalo
La repetición del juicio responde a la nulidad absoluta dictada tras revelarse irregularidades graves durante el debate anterior. El foco estuvo puesto en la entonces jueza Julieta Makintach, quien participó en la realización de un documental sobre el caso mientras el proceso estaba en curso.
La grabación incluyó escenas dentro de los tribunales, entrevistas en su despacho y material captado durante audiencias, lo que derivó en denuncias por irregularidades y falta de imparcialidad. Incluso se supo que una cámara ingresó sin autorización a la sala.
El episodio generó un fuerte impacto institucional. Durante una audiencia, el fiscal Patricio Ferrari exhibió imágenes vinculadas al proyecto audiovisual, lo que provocó la reacción de los familiares de Maradona. La situación escaló con acusaciones cruzadas, recusaciones y la posterior expulsión de la magistrada.
Días después, la Justicia resolvió anular todo el proceso, lo que implicó que declaraciones, pruebas y audiencias quedaran sin efecto.

Consecuencias judiciales
Tras el escándalo, Makintach fue destituida e inhabilitada para ejercer cargos públicos, además de quedar imputada en una causa penal por delitos como cohecho, abuso de autoridad y malversación de fondos.
El nuevo juicio estará a cargo de un tribunal diferente, que tendrá la tarea de retomar la investigación desde el inicio, revisar nuevamente las pruebas y escuchar a todos los testigos.
La muerte de Maradona ocurrió el 25 de noviembre de 2020 en un country de Tigre, como consecuencia de un edema agudo de pulmón derivado de una insuficiencia cardíaca. Desde entonces, el proceso judicial se convirtió en uno de los más relevantes y mediáticos del país.
Ahora, con un nuevo tribunal y bajo la mirada pública, la causa vuelve a ponerse en marcha con un objetivo central: esclarecer qué ocurrió en los últimos días del “Diez” y si hubo responsabilidades penales en su atención médica.
