Mariela Altamirano y Maicol González fueron arrestados esta noche bajo el cargo de “homicidio agravado”. El pequeño de 4 años falleció el pasado 5 de abril tras ingresar al hospital en estado crítico con signos de violencia. La querella denuncia un “plan de fuga” y antecedentes de maltrato.
El caso que conmociona a Chubut dio un giro determinante este domingo. Tras una semana del fallecimiento de Ángel Nicolás López, la Justicia ordenó la detención inmediata de su madre biológica, Mariela Altamirano, y de su pareja, Maicol González. Ambos quedaron bajo prisión preventiva, señalados como los principales responsables de la muerte del menor.
Altamirano fue trasladada a la dependencia de Rada Tilly, mientras que González quedó alojado en una comisaría de Mosconi. El pedido de detención fue impulsado por el abogado Roberto Castillo, representante del padre del niño, Luis López, quien calificó el hecho como un “presunto asesinato”.
Las pruebas: violencia, quemas y plan de fuga
La querella presentó acusaciones gravísimas contra la pareja, respaldadas por testimonios que complican su situación procesal; al menos cuatro personas habrían declarado sobre la violencia sistemática de González hacia el niño, mencionando gritos y maltratos constantes. Destrucción de evidencia, se investiga la quema de elementos clave el mismo día en que Ángel fue hospitalizado. Castillo denunció un “plan concreto de fuga” de la pareja hacia la localidad de El Dorado, en la provincia de Misiones.
La madre está acusada de “omisión impropia”, al haber permitido que su pareja ejerciera violencia sobre su hijo y haber contribuido al “desamparo sanitario” que agravó la vulnerabilidad del menor.
El desgarrador parte médico
Ángel ingresó al hospital el 5 de abril a las 8:36 de la mañana en un estado desesperante. Según el informe médico, el niño llegó inconsciente, con palidez generalizada y en paro cardiorrespiratorio. “Paciente en mal estado general, crítico… Refieren que hubo un antecedente de traumatismo previo”, reza el documento oficial. A pesar de las maniobras de reanimación y la administración de adrenalina en la ambulancia, el niño no logró sobrevivir.
Falla en el sistema y denuncias previas
El caso también pone bajo la lupa al sistema judicial y de protección de menores. El abogado de la familia paterna denunció que Luis López tocó “innumerables puertas” para advertir sobre el riesgo que corría su hijo, pero fue desoído por los funcionarios públicos.
Se reveló además que la madre había obtenido la tenencia del niño tras denunciar al padre por una supuesta violencia previa, lo que, según la querella, fue una maniobra funcional para “invisibilizar” al niño y alejarlo de su entorno protector (su padre y su madrastra).
