Después de lo que fue su escandalosa expulsión ante River Plate, con una catarata de insultos incluida hacia el árbitro Sebastián Zunino, el futuro de Marcos Rojo en Racing Club parece pender de un hilo. Es que se conoció que, además de recibir cuatro fechas de suspensión en el Torneo Apertura, la dirigencia analiza ponerle punto final a su estadía en el club.
El muestrario de insultos con el que Rojo atacó a Zunino cuando éste le mostró la roja ante River derivó en un lapidario informe del árbitro. Así, desde el Tribunal de Disciplina confirmaron que el zaguero será suspendido por cuatro fechas, con dos por disputarse en la fase de grupos del Torneo Apertura y con la Academia todavía fuera de los ocho mejores de la Zona B.
Esto, sumado al polémico episodio en el que se lo vio riendo con Cristian Medina, jugador de Botafogo, tras la derrota del conjunto de Avellaneda ante los brasileños en la Copa Sudamericana, habría derivado en que la dirigencia analice seriamente rescindir su contrato con el club.
Rojo llegó a la Academia a mediados de agosto del año pasado, después de una polémica salida desde Boca Juniors tras el Mundial de Clubes. Su llegada fue muy celebrada por Gustavo Costas, quien pidió específicamente por él.
Desde ese momento, Rojo acumuló 15 partidos con la Academia, sin goles pero con dos expulsiones. Contractualmente, está vinculado con la institución hasta fines de junio del corriente año, por lo que tampoco se descarta que termine sus días en el club sin jugar, dado que recibió cuatro fechas de suspensión y el equipo todavía no está clasificado a los playoffs.
De todas maneras, la realidad indica que el futuro del jugador por quien Costas pidió con fuerza parece ahora pender de un hilo.
