Falleció Oscar Schmidt, leyenda del básquet y máximo anotador olímpico
El brasileño Oscar Schmidt falleció a los 68 años. Fue una leyenda del básquet, máximo anotador olímpico y referente histórico del deporte mundial.

El mundo del deporte está de luto. Falleció a los 68 años Oscar Schmidt, una de las máximas leyendas del básquet mundial, histórico goleador y referente absoluto del deporte en Brasil.

La noticia fue confirmada por la Confederación Brasileña de Básquetbol, que expresó su dolor por la pérdida y le rindió homenaje con un cambio simbólico en su imagen institucional. Desde el hospital donde fue atendido informaron que ingresó en paro cardiorrespiratorio y, pese a los esfuerzos médicos, no pudieron salvarlo.

Su familia también emitió un comunicado en el que recordó la dura batalla que enfrentó durante más de 15 años contra un tumor cerebral. “Oscar enfrentó su enfermedad con valentía, dignidad y resiliencia, siendo un ejemplo dentro y fuera de la cancha”, expresaron, destacando además su legado humano y deportivo.

Conocido como “Mano Santa”, Schmidt fue uno de los jugadores más determinantes de todos los tiempos. A lo largo de su carrera anotó 49.737 puntos entre clubes y selección, una cifra que lo convirtió durante años en el máximo anotador de la historia del básquet mundial, hasta que LeBron James superó su marca en 2024.

Su huella en los Juegos Olímpicos es imborrable: con 1.087 puntos, continúa siendo el máximo goleador histórico de la competencia. Representó a Brasil en cinco ediciones consecutivas, desde Moscú 1980 hasta Atlanta 1996, dejando actuaciones memorables como los 55 puntos que le convirtió a España en Seúl 1988.

El ex jugador de básquet brasileño Oscar Schmidt participó en el relevo de la antorcha olímpica en Natal, Brasil, el 4 de junio de 2016 (Reuters)

A nivel de clubes, inició su carrera en Palmeiras y luego brilló en Sirio, donde conquistó la Copa Intercontinental en 1979. Su talento lo llevó a Europa, con destacadas etapas en Italia y España. Pese a ser elegido en el Draft de la NBA por los New Jersey Nets en 1984, decidió no jugar en la liga para seguir defendiendo a la selección brasileña.

En su regreso a Brasil, vistió camisetas como Corinthians y Flamengo, donde se retiró a los 45 años, marcando otra muestra de su vigencia y pasión por el juego.

La Confederación Brasileña lo despidió con una frase que resume su dimensión: “Las leyendas no se despiden. Se vuelven eternas”.

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