La interna dentro del oficialismo sumó un capítulo esta semana, luego de que la vicepresidenta Victoria Villarruel firmara un decreto para otorgar un adicional por módulos a unos 2.500 empleados del Senado.
La medida que generó un rechazo inmediato en el sector que responde a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El conflicto estalló no solo por el gasto, sino por el mal “timing” en que se esparció la noticia; mientras el presidente Javier Milei aseguraba ante empresarios en la AmCham que la “motosierra” sobre el gasto público no se detendría.
La medida impacta principalmente en las categorías más bajas del escalafón, con sueldos brutos que oscilan entre los $1.336.931 y los $2.698.531. Según explicaron desde el entorno de la vicepresidenta, el incremento busca corregir un “achatamiento” histórico de la pirámide salarial y frenar una ola de posibles renuncias de personal técnico calificado cuyos haberes habían quedado rezagados.
La diputada Lilia Lemoine calificó la medida como un acto de “populismo” y cuestionó la moral política de Villarruel en sus redes sociales. Sin embargo, desde el Senado no tardaron en blindar la gestión de la vicepresidenta con datos sobre el ajuste realizado hasta la fecha:
Destacaron una reducción del gasto en el Senado de $21.000 millones e informaron la baja de 974 agentes y un proceso de retiros voluntarios que achicó la dotación de 5.000 a menos de 3.900 trabajadores en lo que va de 2026.
Lejos de quedar como una disputa aislada, el ala de Villarruel contraatacó señalando una situación similar en la Cámara baja, presidida por Martín Menem. Según trascendió, el riojano habría acordado con el gremio UPCN subas jerárquicas que incluyen un 20% para directores, 16% para subdirectores y 12% para jefes de departamento, adicionales al 11,5% ya pactado en paritarias generales.
Desde el entorno de Menem justificaron estos movimientos bajo la misma premisa que Villarruel: los cargos jerárquicos en Diputados llevaban dos años con sueldos congelados, lo que provocaba la distorsión de que muchos funcionarios con personal a cargo percibieran haberes menores a los de sus subordinados.
