Una compleja organización dedicada al narcotráfico fue desarticulada tras una extensa investigación que permitió reconstruir su modalidad de funcionamiento: la banda era dirigida desde la cárcel y tenía una estructura aceitada para la distribución de droga en el norte santiagueño.
Según fuentes de la causa, el líder operaba desde una unidad penitenciaria en Colonia Pinto, desde donde impartía órdenes y coordinaba movimientos. En el circuito ilegal era conocido como “El rey del creepy”, en referencia al tipo de sustancia que comercializaban: una variante de marihuana de alta potencia, con elevados niveles de THC.
Monte Quemado-Santiago del Estero, eje logístico de la banda
La red utilizaba principalmente el corredor entre Monte Quemado y la capital santiagueña como eje logístico. A través de ese trayecto se realizaban los traslados de la droga, que luego era fraccionada y distribuida en distintos puntos de la provincia y regiones cercanas.
El funcionamiento incluía distintos roles dentro de la estructura: desde quienes se encargaban del traslado hasta los responsables de almacenamiento y comercialización. Además, el uso de teléfonos celulares y dispositivos digitales era clave para mantener la comunicación entre los integrantes, incluso con el líder detenido.
El golpe a la organización se concretó en el marco de la denominada “Operación California”, luego de más de 300 días de investigación conjunta entre Gendarmería Nacional Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Justicia Federal.
Durante los allanamientos simultáneos realizados en Monte Quemado y la capital provincial, los efectivos lograron detener a seis personas y secuestrar más de seis kilos de droga compactada en forma de “ladrillos”, además de siete teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento y una suma superior a los tres millones de pesos, dinero que sería producto de la venta de estupefacientes.
La causa, que continúa en investigación, no descarta nuevas detenciones ni procedimientos en las próximas horas, mientras los investigadores avanzan en el análisis de los elementos secuestrados para determinar el alcance total de la red.
