Según la UCA, más de la mitad de los niños en Argentina son pobres y crece la inseguridad alimentaria
Casi 6 de cada 10 niños son pobres en la Argentina y el 30% no come regularmente, según el informe de la Universidad Católica Argentina. La pobreza infantil disminuyó en los últimos años y en 2025 alcanzó el 53,6%.

La Universidad Católica Argentina realizó un informe en el que se revela que el 53,6% de los niños y adolescentes en Argentina vivió en situación de pobreza durante 2025, mientras que la indigencia alcanzó al 10,7%. Aunque los datos muestran una mejora respecto a años anteriores, el estudio advierte que la problemática sigue siendo estructural.

El relevamiento, basado en la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), señala que la pobreza infantil mantiene una tendencia ascendente en el largo plazo, con picos durante períodos de crisis. Si bien en 2024 y 2025 se registró una baja, los niveles actuales continúan muy por encima de los observados en la década pasada.

Uno de los datos más preocupantes es la inseguridad alimentaria: el 28,8% de los niños tuvo dificultades para acceder a una alimentación adecuada y un 13,2% sufrió su forma más severa. En términos prácticos, cerca de tres de cada diez menores no logran alimentarse regularmente.

La asistencia alimentaria alcanzó un nivel récord del 64,8%, impulsada por comedores escolares y comunitarios, así como por programas sociales. En paralelo, la cobertura de la Asignación Universal por Hijo llegó al 42,5%, aunque con una leve caída respecto al año anterior.

El informe también expone otras privaciones: el 19,8% de los niños dejó de asistir a controles médicos por razones económicas, el 18,1% vive en viviendas precarias y el 20,9% en condiciones de hacinamiento. Además, el 42% reside en hogares sin acceso adecuado a servicios de saneamiento.

Especialistas advierten que las transferencias estatales resultan insuficientes para revertir el problema sin una mejora sostenida del empleo y los ingresos familiares. En este contexto, la pobreza infantil continúa siendo uno de los principales desafíos sociales del país.

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