Cuestionó el despliegue de seguridad y respaldo político en medio de las denuncias por enriquecimiento ilícito que salpican al funcionario.
La Cámara de Diputados de la Nación se prepara para una de las jornadas más tensas del calendario legislativo. En la antesala del informe de gestión que brindará el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el diputado nacional por Santiago del Estero, Marcelo Barbur, calificó como “inédito” y “un signo de debilidad” el masivo acompañamiento que rodeará al funcionario nacional en el recinto.
“Que un jefe de Gabinete tenga que acudir acompañado por 200 personas para nosotros es una señal de fragilidad. Es algo que no se vio ni en los gobiernos más autoritarios”, sentenció Barbur, marcando el tono de lo que será una sesión atravesada por el fuerte contexto político y judicial que rodea a Adorni, quien enfrenta múltiples denuncias por enriquecimiento ilícito.
Un deber constitucional bajo la sombra de la sospecha
Si bien la exposición de Adorni responde al cumplimiento del mandato de la Constitución Nacional —que obliga a la Jefatura de Gabinete a informar periódicamente sobre la marcha del Gobierno—, el despliegue oficialista sugiere una estrategia de “blindaje”. Se prevé la presencia en las gradas del presidente Javier Milei, la secretaria general Karina Milei y gran parte del arco ministerial, en un gesto de apoyo cerrado ante los cuestionamientos legales que pesan sobre el vocero convertido en ministro.
Al respecto, Barbur fue tajante al recordar que la presencia del funcionario “no es algo voluntario, sino una obligación institucional”.
El foco en la crisis: evitar el “circo romano”
Pese a la gravedad de las denuncias personales contra Adorni, el diputado santiagueño aseguró que su bloque no permitirá que la sesión se desvíe hacia confrontaciones estériles. “No tenemos ninguna intención de que esto se transforme en un circo romano respondiendo agravios. La ciudadanía quiere saber qué va a pasar con su vida y sus problemas, más allá del caso Adorni”, sostuvo.
En este sentido, el legislador adelantó que el cuestionario preparado para el jefe de Gabinete es profundo y toca las fibras más sensibles de la realidad social actual:
Coparticipación y financiamiento: El impacto de las medidas económicas en las provincias y las universidades.
Políticas sociales: La situación crítica de las personas con discapacidad.
Economía real: El cierre de empresas, la caída en la actividad de la construcción y el comercio, y el endeudamiento de familias con créditos impagables.
Poder adquisitivo: La pérdida de ingresos frente a la escalada de las tarifas de servicios.
La búsqueda de previsibilidad
Finalmente, Barbur insistió en la necesidad de que la jornada transcurra en un marco de respeto democrático, instando al Gobierno a brindar respuestas concretas en lugar de evasivas. “Queremos escuchar atentamente las explicaciones porque la gente no la está pasando bien. Se espera un país previsible donde se respeten los disensos”, concluyó.
La sesión, que inicia a las 10:30, pondrá a prueba la capacidad del jefe de Gabinete para responder no solo por el rumbo del país, sino por las inconsistencias patrimoniales que la Justicia ha comenzado a investigar.
Puntos clave de la jornada
Obligación legal: Adorni rinde cuentas bajo el artículo 101 de la Constitución Nacional.
Contexto judicial: El funcionario llega al Congreso con denuncias abiertas por enriquecimiento ilícito.
Postura opositora: El bloque de Barbur priorizará la agenda económica y el federalismo sobre el conflicto mediático.
Presencia oficial: Máximo respaldo del Ejecutivo con la presencia de la fórmula presidencial en el Congreso.
