La industria automotriz atraviesa un momento delicado en el país, con concesionarias que advierten una caída de hasta el 30% en las ventas respecto al año pasado. La situación, que ya venía resentida, se profundizó en los últimos meses debido a la pérdida del poder adquisitivo, la suba de costos y las dificultades para acceder a financiamiento. Desde el sector aseguran que el panorama es “crítico” y no descartan cierres si la tendencia se mantiene.
El periodista especializado Horacio Alonso sostuvo que varias concesionarias importantes se encuentran en una situación cercana a la quiebra. Según explicó, el freno en las operaciones responde tanto a la retracción de la demanda como a la imposibilidad de sostener estructuras con altos costos fijos. “Las ventas cayeron de manera sostenida y el margen de rentabilidad es cada vez menor”, señaló.
A este escenario se suma el impacto de las tasas de interés elevadas, que encarecen los planes de financiación, históricamente clave para la compra de vehículos 0 km. Además, la volatilidad del tipo de cambio genera incertidumbre en los precios, lo que lleva a muchos potenciales compradores a postergar decisiones. En paralelo, también se observa una desaceleración en la entrega de unidades en algunos segmentos, lo que complejiza aún más la operatoria comercial.
Pese a este contexto, desde el sector mantienen expectativas moderadas de recuperación hacia el segundo semestre, atadas a una eventual estabilidad económica. Sin embargo, advierten que será clave reactivar el crédito y mejorar las condiciones de consumo para evitar un deterioro mayor en una actividad que genera miles de puestos de trabajo en todo el país.
