Defraudación en el PAMI: un médico y una óptica generaron un perjuicio de $10,4 millones en la provincia
Una auditoría reveló un esquema sistemático de corrupción que incluye sobrefacturaciones de hasta un 500%, prestaciones "fantasma" y cobros indebidos a jubilados. En Santiago del Estero, un médico y una óptica provocaron un perjuicio millonario. La investigación a nivel país, ya cuenta con seis causas judiciales abiertas.

El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) sacó a la luz una compleja trama de defraudación en servicios de oftalmología y óptica distribuida en puntos estratégicos del país. A través de un relevamiento exclusivo de sus sistemas de control, el organismo identificó que profesionales y comercios del rubro operaban bajo patrones delictivos coordinados en provincias como Santiago del Estero, Buenos Aires, Entre Ríos y La Rioja.

La auditoría detalló cinco formas principales en las que los prestadores desviaban fondos públicos y engañaban a los jubilados.

**Sobrefacturación de cristales: Se entregaban anteojos económicos de baja graduación pero se facturaban módulos “premium”. Mientras un lente real cuesta $4.941, el PAMI llegaba a pagar $27.204 por la misma pieza.

**Prestaciones fantasma: Facturación de estudios (como fondos de ojo o topografías) y consultas que nunca se realizaron y que, en la mitad de los casos, carecían de historia clínica.

** Manipulación de códigos: Consultas de rutina se hacían pasar por “seguimientos”, que tienen un valor de mercado mucho más elevado para el prestador.

** Circuitos cerrados: Médicos que derivaban al 95% de sus pacientes a una sola óptica, detectándose en muchos casos vínculos familiares directos entre el profesional y el dueño del comercio.

**Cobros indebidos: Se les exigía a los afiliados pagos de hasta USD 1.500 por supuestas mejoras en los lentes que, por derecho, debían ser gratuitos. El óptico terminaba cobrando dos veces: al jubilado y al PAMI.

Según publica Infobae, en la óptica “M” y “O SRL” (se reservan los nombres por razones legales) en Santiago del Estero se registraron 606 casos de sobrefacturación confirmada, un perjuicio de $10,4 millones en la muestra auditada y el 95% de las recetas derivadas a la misma óptica.

Plantea además que se confirmó “un vínculo familiar directo entre el médico que derivaba y el titular de la óptica receptora”. “Los auditores lo consideraron un sistema cerrado con derivación direccionada y beneficio económico directo”, explica el informe.

En Entre Ríos, se detectaron recetas emitidas sin dioptrías, lo que las hace médicamente imposibles de ejecutar. Asimismo, auditorías en otras áreas como cardiología revelaron registros absurdos: un solo profesional declaró haber atendido a más de 300 pacientes en un día, lo que requeriría una jornada laboral de más de 80 horas diarias.

Actualmente existen seis causas judiciales activas. Uno de los expedientes más avanzados se tramita en Rafaela (Santa Fe), donde un médico y una farmacéutica están a un paso del juicio oral tras descubrirse que emitieron 636 recetas falsas usando los datos de 78 jubilados que ni siquiera conocían al profesional.

Medidas de saneamiento

La gestión actual de PAMI informó que estas investigaciones forman parte de un plan de ahorro que ya recortó $90.000 millones en gastos políticos e innecesarios. Para frenar la sangría de fondos, el organismo centralizó la compra de insumos, eliminó estructuras jerárquicas redundantes e implementó un sistema de monitoreo digital permanente que cruza datos de identidad y capacidad de atención para detectar irregularidades en tiempo real.

 

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